14 de abril: Un día para el recuerdo, un día para la lucha para el País Valenciano

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14 de Abril: Un día para el recuerdo, un día para la lucha para el País Valenciano.

 

La proclamación de la República el 14 de Abril de 1931 abrió un periodo de esperanza para los sectores obreros y populares en el Estado Español. Las masas, olvidadas y despreciadas por la Monarquía de Alfonso XIII, se congregaban frente a los ayuntamientos de España para ver izar la bandera tricolor. Se inauguraba así una nueva etapa en la historia de España marcada por la lucha por la modernización del país. El progreso y la cultura parecían llegar a una España marcada por el caciquismo y el analfabetismo.

 

Pronto el País Valenciano adquiriría un protagonismo singular. Valencia se convertiría en la capital  de la república durante el primer periodo de la guerra. Sus calles se llenaron de fervor  político, de ateneos y universidades populares. La ciudad acogería el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, asociación comprometida con la lucha contra el fascismo que reunió a más de 200 intelectuales de diferentes países y culturas, muchos de cuyos miembros se alistarían en las brigadas internacionales.

 

La capital del Turia fue también el lugar en el que se dio un hecho histórico clave en la historia del PCE, el I pleno ampliado del CC en marzo de 1938. Desde el golpe de estado fallido de julio del 36, el PCE se volcó en la unidad antifascista, la defensa del gobierno republicano y en la organización del Ejército Popular. La imposibilidad de celebrar un Congreso era evidente, había que hacer frente al fascismo. La militancia comunista era cada vez mayor, cientos y miles de militantes que asumieron que el liderazgo del PCE era clave para vencer al fascismo. En el cine Capitol se tomaron decisiones clave.

 

El fascismo y la guerra seguían sangrando al pueblo. Avanzando y dejando un reguero de muertes por todo el país. En la retaguardia del frente, el País Valenciano tambiénn sufría; Xàtiva, Denia, Burriana, Vinarós, Castelló, Vila-real, Sagunt, Gandía, Algemesí, Torrevieja, La Vila se convirtieron en objetivos militares. Los savoia italianos lanzaban bombas constantemente y no cesaron en su empeño hasta dos días antes del final de la guerra.

 

En la provincia de Alicante fueron muchos los pueblos que tuvieron un papel importante en la contienda. Es el caso de Busot, donde en las intrincadas cuevas de Canelobre, se instalaría un taller de reparación para la aviación republicana, formada en buena medida por los “Mosca” y los “Katiuska” de origen soviético. O el caso de Alcoy que pondrá sus fábricas textiles al servicio de las necesidades de la guerra, soportando los bombardeos. Destacan también las fábricas de zapatos de Elda-Petrer, reconvertidas en fábricas de armamento, donde se fabricarían los fusiles Mauser para el ejército republicano.

 

Alicante jugó su papel como ciudad y provincia de retaguardia marcado por ser la última ciudad en caer en manos del fascismo. Muchos de los edificios fueron convertidos en “Hospitales de Sangre” para acoger a los heridos y a los refugiados, que venían especialmente del frente de Madrid y tras la caída de Málaga. Fue en el mercado central donde se dio uno de los ataques aéreos más sangrientos de la guerra, dejando cerca de 300 civiles muertos.

 

Después llegaría el éxodo desesperado en el puerto sobre el Stanbrook. El tristemente conocido como campo de Los Almendros, el campo de Albatera (conocido por ser el más importante después de la guerra), etc. El País Valenciano sufrirá el estigma político de haber sido bastión republicano durante la Guerra  Nacional Revolucionaria. Heridas que se intentaron cerrar con un relato histórico plagado de mitos y mentiras que buscaba construir una historia para unos pocos. Represión y miseria fijaron ese relato en la memoria del pueblo, creando la paradoja de una España amnésica donde se honra a aquellos que sometieron al pueblo.

 

No dejemos que nuestra historia caiga en el olvido. No aceptaremos la paz de los sepulcros. Recuperemos la dignidad histórica. Hagamos del 14 de abril un día para la memoria y la lucha por la República y el Socialismo.

 

Carlos López-Egea Balaguer