Fuera parásitos de nuestro deporte. Nuestra ciudad para quienes la levantan

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El Real Madrid es un gran monopolio del deporte, el club de millones de aficionados en todo el mundo, el más laureado de la historia y un símbolo de Madrid. Sin embargo, las pasiones que levanta entre sus seguidores han servido como manto para ocultar la obtención de millonarios beneficios por esta entidad privada a costa y con la colaboración de las instituciones públicas, especialmente el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, poniendo por delante los intereses del capital a las necesidades del pueblo.

Ampliación del estadio y creación de “La Esquina del Bernabéu”

A finales del siglo pasado, en los planes del club se introdujo la necesidad de reformar el Santiago Bernabéu para ampliar el aforo y adaptarse a las innovaciones requeridas por los organismos rectores del fútbol en materia de instalaciones. El Ayuntamiento firmó un convenio con el Real Madrid de Ramón Mendoza que tenía varios puntos:

  • Autorización de las obras de ampliación del estadio en 20.000 localidades, con un tercer anfiteatro para lo cual se precisó la construcción de las cuatro torres en las esquinas.
  • Alquiler primero y venta posterior de los terrenos públicos, las aceras, donde se construyeron esas torres.
  • Obtención del permiso para construir un centro comercial en una de las esquinas, recalificando unos terrenos de 3.000 metros cuadrados de uso deportivo
  • Construcción a cargo del Real Madrid de un parking público y un paso peatonal subterráneos junto al estadio, obras que nunca fueron acometidas y que establecieron una deuda inicial con el Ayuntamiento de 2,8 millones de euros.

Sobre los terrenos cedidos para la construcción de las torres, el Ayuntamiento decidió aplicar un coeficiente de depreciación a la superficie ocupada porque consideró esta una parcela de poco valor. Recordemos que se trata de metros cuadrados en Concha Espina, una de las zonas más caras de la capital. Sin embargo, el Ayuntamiento vendió la parcela haciendo una media de valor del suelo de todo el barrio de Hispanoamérica, lo que reduce el valor por metros cuadrado, ahorrándole al club 1,5 millones de euros.

El coste final de estas obras fueron 5.000 millones de pesetas (30 millones de euros), endeudando fuertemente al club. El acuerdo con el Ayuntamiento, que ya obviaba el uso deportivo de los terrenos para la ampliación, permitía la construcción de un espacio comercial con 14 locales, pero se lanzó inicialmente con 68 negocios. El centro comercial supuso una entrada de 1.250 millones de pesetas (7,5 millones de euros) con el contrato de explotación con la primera empresa adjudicataria, Urbis, elevando las ganancias de 700 millones de pesetas a 7.000 (42 millones de euros), gracias a estas modificaciones arbitrarias del plan.

En la actualidad, el centro comercial La Esquina del Bernabéu ocupa 4.869 metros cuadrados de superficie con 46 locales. Ante su futura desaparición por la remodelación del estadio, en la actualidad se ha concedido la tercera prórroga por un año a la empresa Larry Smith por un alquiler de 465.000€ al año. Larry Smith, fue adquirida en 2017 por un grupo de inversores compuesto por diversas empresas y profesionales vinculados al sector inmobiliario y gestiona en Madrid también el Centro Comercial de Dolce Vita en Alcobendas.

La Asociación de Vecinos de la Zona Sur del Bernabéu denunció esta ampliación del Bernabéu y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid avaló en 1988 las licencias municipales para usos relacionados con el deporte y la Consejería de Política Territorial del Ayuntamiento de Madrid afirmó explícitamente que los usos comerciales no vinculados directamente al funcionamiento del estadio quedaban excluidos. Todos los ingresos generados por el centro comercial se han producido en consecuencia de forma ilegal, en una parcela donde solo se permitían instalaciones deportivas o relacionadas con el deporte se ha permitido al Real Madrid disfrutar de importantes ingresos ante la permisividad de las instituciones.

Los terrenos de la Antigua Ciudad Deportiva y la especulación a pecho descubierto

Un Madrid acosado por las deudas y presidido por Lorenzo Sanz tuvo que vender 30.000 metros cuadrados de los terrenos de la antigua Ciudad Deportiva al Ayuntamiento por 4.500 millones de pesetas (27 millones de euros), además de firmar un convenio para disponer de otros terrenos y derechos urbanísticos municipales en Las Tablas y Julián Camarillo. La Comunidad también compró terreno en la Ciudad Deportiva por valor de 2.250 millones de pesetas (13,5 millones de euros). Los planes de la Comunidad y el Ayuntamiento para estos terrenos eran la construcción de un pabellón en el marco de la candidatura de Madrid a albergar los Juegos Olímpicos.

Florentino Pérez llegó a la presidencia del Real Madrid cuando este estaba endeudado en 46.200 millones de pesetas (277,6 millones de euros). El Real Madrid consiguió un acuerdo con la Comunidad y el Ayuntamiento, el apoyo del PP, Izquierda Unida, CCOO y UGT y la sola oposición del PSOE, por el cual podría recalificar los 142.000 metros cuadrados de la Antigua Ciudad Deportiva y transformar el uso del suelo de deportivo a residencial y terciario, para lo cual hubo de modificarse el Plan General de Ordenación Urbana, otorgando a estos terrenos una edificabilidad de 1,7 metros por cada metro de suelo, muy por encima del 0,3 establecido para la zona, generando una edificabilidad total de 225.000 metros cuadrados y permitiendo la construcción de las cuatro torres de 250 metros de altura. El Ayuntamiento unió varias parcelas en la zona y las vendió en 2004 por 53 millones.

Esta operación fue investigada por la Comisión Europea, quien concluyó que era legal. Con el ingreso de 501 millones de euros, el Real Madrid de Florentino pudo cancelar su deuda e iniciar una nueva fase expansiva de negocio, trufada de éxitos deportivos.

El proyecto incluía la construcción de un gran pabellón deportivo multiusos destinado a uso público, con 40.000 metros cuadrados de edificabilidad en una parcela de 50.000 metros cuadrados de superficie, y una zona verde de uso público de 60.000 metros cuadrados que nunca se llevaron a cabo.

En lo que se denominó inicialmente Madrid Arena y que ahora recibe el nombre de Cuatro Torres Business Area, las parcelas, licencias de construcción y explotación de dos torres pertenecían al Real Madrid. Vendió la Torre Espacio al Grupo Villar Mir, S.A. y la Torre Repsol a Caja Madrid, quien cedió su derecho de opción de compra a Repsol por 1,2 millones de euros, que la hizo efectiva por 360 millones, aunque en 2008 Caja Madrid la compraría por 815 millones. Una tercera torre, la Torre Mutua, compartida en propiedad por el club (63,4%) y la Comunidad de Madrid (32,6%) se vendió a Mutua Madrileña por 210 millones de euros. La cuarta torre, Sacyr-Vallehermoso, propiedad del Ayuntamiento se vendió a este grupo por 140 millones a través de su inmobiliaria Testa.

ACS, grupo presidido por Florentino Pérez, dueño del 12,5% de las acciones a través de su sociedad patrimonial, Inversiones Vasán, S.A., se embolsó también importantes ganancias con la construcción de las Torres Mutua y Repsol (esta en consorcio con FCC) además del suministro de la protección contraincendios, de las instalaciones mecánicas y del aire acondicionado de esta última torre a través de su filial Atil-Cobra.

La Torre Repsol pasó a ser, tras varias operaciones la Torre Cepsa, cuyo propietario es desde 2016, Amancio Ortega, quien compró el edificio por 490 millones de euros a través de su sociedad Pontegadea, que también se hizo con otros edificios en Madrid como el Primark de Gran Vía, 32 o la Torre Picasso, cerrando 2016 con activos inmobiliarios valorados en 6.719 millones de euros.

La Torre Espacio fue vendida por el Grupo Villar Mir en 2015 al grupo filipino Emperador, por un valor de 558 millones de euros.

La Torre Sacyr – Vallehermoso es ahora la Torre PwC, fruto de un acuerdo en la que esta trasladaba todas las oficinas de la capital a la torre. En 2015 el grupo vendió Testa al fondo de inversión Merlin Properties por 1.800 millones de euros. El pasado septiembre el fondo de inversión Blackstone compró algo más del 50% de la compañía, convirtiéndose en el nuevo propietario del edificio, junto a los otros dos accionistas mayoritarios, el Santander y Acciona con un 29,05 y un 20% respectivamente. Blackstone es el primer propietario inmobiliario del país con activos valorados en 20.000 millones de euros.

La Torre Mutua no ha cambiado de dueño.

Han comenzado ya las obras para la quinta torre, la Torre Caleido que se erigirá sobre suelo público del Ayuntamiento de Madrid a cambio de una concesión de los derechos de construcción y explotación del proyecto durante los próximos 75 años al Grupo Villar-Mir, con una edificabilidad de 33.326 m2 y 165 metros de altura.

La Remodelación del Bernabéu

En 2012 el Ayuntamiento de Madrid Ayuntamiento de Madrid autorizó la modificación del Plan General de Ordenación Urbana para esta obra, con el visto bueno de la Comunidad. Se creó el APE.00.03. Bernabéu-Opañel para hacer posible la remodelación del estadio, consiguiendo un aumento de su edificabilidad en 31.900 metros cuadrados en un terreno de 12.500, permitiendo usos terciarios como un hotel, oficinas y tiendas en el Paseo de la Castellana, además de construir un parking privado y otro público.

Ayuntamiento y Real Madrid aprovecharon este momento para saldar viejas cuentas pendientes, tratando de hacer borrón y cuenta nueva, a favor del Club.

La parcela que cedió el consistorio en el convenio de 1998 en Las Tablas al Club, nunca pudo ser utilizada por este, porque estaba destinada a dotaciones públicas básicas y, por lo tanto, de haber acometido el Real Madrid cualquier proyecto, hubiera sido declarado nulo por la justicia y los terrenos deberían haber sido expropiados. Esta parcela de 70.000 metros cuadrados estaba valorada en el convenio en 488.000€ y en los propios informes financieros del club del año 2011 así constaba.

Sin embargo, para afrontar los planes de remodelación del Bernabéu, el club necesitaba una franja de suelo del Ayuntamiento en el perímetro del estadio. El favor público al Real Madrid consistió en reevaluar el valor de la parcela de las tablas, cifrándola en 22,7 millones de euros, multiplicando por algo más de 46 veces su valor mediante decreto, es decir, asumiendo más de 22 millones de euros de deuda a favor del Real Madrid.

Para afrontarla, el Ayuntamiento entregaba al Real Madrid cuatro parcelas de 8.000 m2 para construir chalets en Opañel valoradas en 4,4 millones, otra en Valdebebas de 3.000 m2 para uso terciario y los tres metros de ancho de acera alrededor del estadio (3.600 m2), valorados en 6,9 millones. Los restantes 2,8 cancelan la obligación del convenio de 1991 del club de construir un parking público en el lateral de la Castellana.

Los terrenos de Carabanchel juegan un papel clave en esta operación, pues se transformaría su uso en zona verde y equipamiento para absorber las necesidades de urbanización como resultado del incremento de la edificabilidad del Bernabéu. Partido Popular, PSOE e Izquierda Unida apoyaron este plan. Tan solo UPyD mostró sus reticencias a la condonación de la deuda por esta vía.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid, no obstante, anuló en 2015 esta modificación del plan urbanístico en base a varios argumentos: la ocupación del espacio público del lateral de la Castellana tiene que responder al interés general, mientras que la reforma actual es beneficiosa solo para el Real Madrid; las parcelas de terreno sobre las que se desarrollaría el plan fueron expropiadas para vía pública y no se puede introducir esta modificación y, por último, que no son intercambiables las parcelas de Opañel, con las del lateral de la Castellana.

Por su parte, la Comisión Europea investigó las ayudas de las administraciones públicas a los clubes de fútbol en España y en este caso concreto dictaminó el carácter irregular de la misma. En 2016 el Real Madrid tuvo que devolver al Ayuntamiento de Madrid 20 millones de euros por estas permutas ilegales de terrenos, aunque el club presentó recurso, aun pendiente de resolución.

En 2017 el Ayuntamiento de Ahora Madrid apruebó el Plan Especial del Santiago Bernabéu que afectará a una superficie de 82.807 metros cuadrados. Se ha ido concretando durante 2018 en la aprobación del proyecto de reparcelación, urbanización y aprobación del plan de movilidad sostenible. Mediante este plan se derribará el Centro Comercial Esquina del Bernabéu, liberando 6.000 metros cuadrados que serán para zonas verdes. Se transformará el aparcamiento del lateral de la Castellana en una nueva plaza pública de 10.000 m2. Se ampliarán las aceras en Concha Espina y en la calle Rafael Salgado habrá más espacio para los peatones. Se mantiene el aparcamiento subterráneo privado existente bajo la nueva zona ajardinada de uso público frente a la glorieta de los Sagrados Corazones. El Real Madrid deberá redactar un Plan de Movilidad Sostenible.

Ampliación de Valdebebas

La modificación del PGOU de 1997 incurrió en una serie de errores en la proyección de los usos del suelo en este nuevo barrio residencial de Madrid donde se encuentra la nueva Ciudad Deportiva, que han acarreado una serie de problemas a los vecinos (falta de equipamientos, bloqueo de construcción de VPO y zonas verdes paralizadas por falta de asignación presupuestaria, etc.) y al propio Real Madrid.

En el caso del club, el Tribunal Supremo detuvo la recalificación del suelo en el suelo protegido del Parque de Valdebebas donde el Real Madrid pretende construir una residencia para el primer equipo y otra para la cantera, un parque temático del madridismo, un edificio de oficinas, un hotel y sede de prensa, la ampliación del estadio Alfredo Di Stéfano hasta las 25.000 localidades y la construcción de un pabellón de baloncesto con capacidad para 20.000 personas.

Situación del Real Madrid

El Real Madrid junto a Barcelona, Athletic y Osasuna son los únicos clubes que de primer nivel a los cuales se les permitió no transformarse en Sociedad Anónima Deportiva, como obligó al resto de equipos participantes en categorías profesionales una Ley de 1990. Se redactó una disposición adicional hecha a medida por la cual podrían mantener su condición si presentaban resultados patrimoniales positivos desde la temporada 86/86.

El Real Madrid es un Club Deportivo propiedad de sus socios. El Real Madrid es el segundo club de España con mayor número de socios, 99.781 en 2018. Existen varios precios en función de la edad del socio, menores de 11 cuota gratuita, entre 11 y 14 años, 51,06€ y 149,19€. Las decisiones sobre la gestión del Real Madrid las toman los socios representantes (compromisarios) que se eligen en elecciones cada cuatro años de los cuáles se eligen 29 de cada millar de socios. Para presentarse a socio compromisario se precisa el aval de tres socios con derecho a voto.

La posibilidad de presentar candidatura a la Junta Directiva del club es tan libre sobre el papel como lo es la libertad de prensa o la libre concurrencia general en el marco del capitalismo. El principal requisito que imposibilita a la inmensa mayoría de aficionados optar a ello es el deber de avalar la candidatura con el 15% del presupuesto del club. Para la temporada 2018/2019 en la que se ha aprobado un presupuesto de 752,1 millones de euros, cualquier socio español, con 20 años de antigüedad (otros dos requisitos) y 113 millones de euros de aval podría presentarse a la presidencia del club. En la práctica, este requisito ha impedido que nadie más salvo Florentino Pérez pueda presentarse. El valor actual del Real Madrid se calcula en 3.565,6 millones de euros, solo detrás del Manchester United en cuanto a clubes de fútbol.

El fondo de inversión de Emiratos Árabes Unidos International Petroleum Investment Company, dueño del 100% de CEPSA, iba a financiar la construcción del estadio, presupuestada en 400 millones de euros, pero finalmente se ha retirado de la operación. La asamblea de socios compromisarios ha permitido a la Junta Directiva endeudarse con créditos de hasta 575 millones de euros con una amortización de 35 años y el club se encuentra en estos momentos buscando esta financiación, además de otra línea de crédito abierta de hasta 150 millones.

Conclusiones y reivindicaciones

El caso del Real Madrid no es un caso aislado, pero sí el más paradigmático en España, porque afecta a la empresa del deporte más grande de nuestro país y una de las más grandes a nivel mundial.

Las estrechas relaciones entre administraciones públicas y clubes de fútbol, las ayudas directas o indirectas, las que han sido declaradas ilegales y las que no, muestran como con el resto de empresas, las instituciones se han puesto al servicio del capital privado, aprovechándose además del sentimiento y pasión de los aficionados por unos colores para tapar esta supeditación del interés general al beneficio privado.

La figura de Florentino Pérez cobra especial relevancia en este entramado erigiéndose como el auténtico cacique de la ciudad de Madrid, blanqueando su imagen mediante su penetración en el madridismo, cuando en realidad es uno de esos capitalistas que construye su inmensa riqueza sobre la explotación de madridistas, atléticos, barcelonistas… El grupo ACS del que es accionista mayoritario parasita los servicios públicos de la Comunidad y Ayuntamiento, mediante concesiones a empresas del grupo o licitaciones de obra pública, con exportación de capitales a Estados Unidos, Australia, Canadá, Venezuela, Argentina, Polonia, Hong Kong, Indonesia, India, Macao, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia e Irak, convirtiéndose en la empresa líder internacional en facturación fuera de su país de origen con 31.739 millones de euros con un beneficio neto de 802 millones de euros en 2017.

Al margen de qué partido haya gestionado el Ayuntamiento de Madrid (PSOE hasta 1991, PP hasta 2015 y Ahora Madrid en la actualidad), así como en la Comunidad de Madrid (PSOE hasta 1995, Partido Popular hasta la actualidad), las instituciones han facilitado los planes del Real Madrid, con especial énfasis en los cambios del PGOU a demanda de los planes de expansión del club.

De entre todos destaca el que dio lugar a uno de los grandes pelotazos urbanísticos previos al estallido de la crisis económica del 2008, la recalificación y venta de los terrenos de la antigua ciudad deportiva del Real Madrid en el norte de la capital, que como hemos analizado supuso una especulación brutal con el suelo de nuestra ciudad, condicionando el desarrollo del norte de Madrid no en base a las necesidades del pueblo trabajador, sino de los monopolios. El proyecto de Madrid Nuevo Norte patrocinado por Ahora Madrid y del que esperan lograr millonarios beneficios el BBVA y la Constructora San José, es la continuación del proyecto iniciado con esta operación.

Los planes de remodelación del Santiago Bernabéu responden a la necesidad de los monopolios de tratar de revertir la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, esto es, movilizar grandes sumas de capital ante las señales de desaceleración del ciclo de acumulación capitalista que anteceden a la siguiente crisis económica, cíclicas en el capitalismo. Que la inversión para acometer la obra se busque hoy por cauces privados no impide poner en peligro el dinero de las administraciones públicas, como hemos visto en la operación de la antigua Ciudad Deportiva que permitió saldar los más de 300 millones de euros de deuda gracias a la especulación con el suelo público, o cómo en base a la sostenibilidad del sistema se salvaron los bancos inyectando miles de millones de euros de dinero público, de los cuales el Banco de España da por perdidos 42.017 millones. Nada impide que en el futuro se pueda esgrimir el mismo argumento para permitir un hipotético rescate del Real Madrid. Las leyes que hoy lo impedirían, como la Ley del Deporte de 1990, podrían modificarse a discreción.

Los reveses judiciales que ha podido experimentar el Real Madrid en alguno de sus planes no hablan de una justicia independiente, sino de intentos de llevar a término planes que incurrían en la ilegalidad dentro del ordenamiento jurídico burgués y que no han podido modificarse a tiempo para hacerlos viables. Las administraciones, hasta ahora, han encontrado el camino para permitir esos desarrollos futuros por otras vías.

El modelo del fútbol actual se rige por las mismas lógicas que el sistema capitalista en su conjunto. En el fútbol y en el deporte en general no se genera plusvalía, sino que se transfieren grandes masas de capital en una actividad no productiva, en la búsqueda de los capitalistas por mantener su tasa de ganancia y el ciclo de reproducción ampliada de capital. Este hecho no quita para que gracias al consumo que produce el fútbol se genere un mercado propio para el cual se destina la producción y distribución de mercancías y que se explote el trabajo asalariado por parte de las empresas del fútbol, empezando por los futbolistas y acabando por el último trabajador de una ETT que desempeña una labor los días de partido. El modelo deportivo actual no puede ser distinto mientras no superemos la sociedad capitalista. Las experiencias de construcción socialista en la URSS, Cuba, RDA y otros países nos muestra claramente cómo otro modelo deportivo, donde la obtención de beneficios económicos prime por encima de todo, sí es posible.

Ante lo expuesto planteamos:

  • Paralizar el proyecto de reforma de remodelación del Estadio Santiago Bernabéu y anulación de la modificación especial del PGOU para hacerlo posible, estudiando en el futuro la posible reforma y los usos del espacio público en base al interés general.
  • Municipalizar el Estadio Santiago Bernabéu y la Ciudad Deportiva del Real Madrid en Valdebebas, así como los otros terrenos que el Real Madrid posee, como contraprestación por todas las facilidades ofrecidas por las administraciones públicas al crecimiento del Real Madrid sostenidas con ayudas en forma de un urbanismo a medida que ha comprometido el desarrollo de la ciudad y la región sin tener en cuenta el interés general.
  • Permitir al Real Madrid continuar con la utilización de las instalaciones tanto para el primer equipo como para las categorías inferiores, estableciendo un nuevo convenio de utilización, que para la Ciudad Deportiva de Valdebebas deberá incluir un protocolo de utilización como Instalación Deportiva Municipal que dé servicio al barrio.
  • Desarrollo de promociones de Vivienda Pública para el alquiler social en los terrenos sin edificar del Real Madrid, que pasan a ser del Ayuntamiento de Madrid.

PCPE Madrid.