Durante más de treinta años Castellón Automotive, ahora CSA-Steering, afincada en Torrejón de Ardoz ha sido proveedor de Ford. Durante todo ese tiempo los obreros vendían su fuerza de trabajo a cambio de salario. CSA y Ford se enriquecieron durante tres décadas a su costa. Ahora Ford amparándose en una mala gestión de CSA-Steering quiere romper unilateralmente el contrato que les unía. Esto supone el cierre de la empresa y la pérdida de 207 puestos de trabajo, 150 vecinos de Torrejón.

Así como CSA-Steering dependía de Ford, otras empresas prestaban servicios auxiliares a CSA. El cierre afectará también a INLADE, Talleres NORMA, ENHIME, TOPEMA, MICROTORREJÓN, INDUSTRIAS DOBUES y otras tantas más en el Corredor del Henares y por toda España, cuyos trabajadores sufrirán las consecuencias del cierre materializadas en nuevos cierres y despidos.

Ni a Ford ni a CSA-Steering les importa otra cosa que no sean sus beneficios empresariales. No les tiembla el pulso a la hora de mandar al paro a una plantilla con una edad media de 40 años y que lleva más de 18 trabajando en la empresa. Tampoco les importa contribuir a la desindustrialización del Corredor del Henares, con el consiguiente aumento del paro y la miseria entre la clase obrera y el pueblo trabajador en la comarca.

Sólo la lucha organizada de los trabajadores de CSA, con el apoyo del resto de la clase obrera y del pueblo trabajador de Torrejón, pueden parar esto. No nos vale luchar únicamente por unas mejores indemnizaciones pues, para una plantilla con una edad media de 40 años y dada la situación actual del mercado laboral, esto es pan para hoy y hambre para mañana. Ni queremos despidos, ni queremos el cierre de CSA. Sólo nos sirve la continuidad de la fábrica y de los puestos de trabajo para garantizar las condiciones de vida de las 207 familias obreras y la continuidad del empleo en Torrejón de Ardoz.

Las grandes empresas se apoyan en la subcontratación para jugar con los salarios y las condiciones a la baja. Así pueden imponer sus propias condiciones a otras empresas más pequeñas. Sin apenas mancharse las manos controlan y gestionan todo el proceso productivo. El único coste que pueden tener a veces es el pago de la indemnización por ruptura de contrato mercantil. Tenemos que hacerles pagar un coste mayor, un coste social. Iniciemos una campaña de boicot; saquemos el conflicto de Torrejón de Ardoz y llevémoslo a la puerta de sus oficinas, a cada concesionario oficial, a cada taller y al centro de Madrid. Usemos la experiencia de conflictos anteriores y de otros compañeros y compañeras para plantear una lucha hasta la victoria por la continuidad de la fábrica y todos los puestos de empleo.

Ni cierres ni despidos en CSA-Steering ¡Luchar hasta vencer!
¡Viva la lucha de la clase obrera!