ASISPA exprime a los trabajadores de La Rosa y Juan Luis Vives con la complicidad del Ayuntamiento.

Las plantillas del Centro Abierto La Rosa y del Centro de Acogida Luis Vives, dependientes del Ayuntamiento de Madrid, no pueden continuar en la situación actual de incertidumbre sobre su futuro, de presión desde la empresa – fundación Asispa y olvido por parte de Ahora Madrid.

Estas plantillas cumplen con un servicio público, un servicio social esencial para aquellos a los que ya el sistema nada tiene que ofrecer. Sin embargo se encuentran ante la contradicción de la gestión privada, de una Fundación que utiliza su imagen de organización sin ánimo de lucro para parasitar servicios municipales y exprimir a sus trabajadores con leoninas condiciones. Si no tienen más interés que su altruismo, les solicitamos que rescindan sus contratos con el Ayto. de forma inmediata.

Como esto parece muy lejos de ser la intención de esta Fundación-Empresa, empezamos por exigir que se cumplan todas las reivindicaciones de las plantillas en materia de cumplimiento de convenio, adeudos, conciliación, salud laboral, formación, etc.

El incumplimiento de Asispa con la plantilla de La Rosa y el Luis Vives es justificación más que suficiente para la rescisión del contrato sin indemnización alguna. Por ello, exigimos al Ayto. la remunicipalización de este servicio y la subrogación de las plantillas, incorporando a los representantes de los trabajadores en la gestión del servicio municipal, pues nadie mejor que los propios trabajadores, que conocen el funcionamiento y las necesidades de estos centros, para organizar el servicio público que los usuarios de La Rosa y el Luis Vives necesitan.

En La Rosa así como en el Luis vives es necesario intensificar y coordinar la lucha. El día 15 los compañeros de La Rosa irán a la Huelga, para ejercer una medida de presión absolutamente necesaria ante la cerrazón del gobierno de Ahora Madrid, en el Luis Vives debemos avanzar en la misma dirección. Demasiados conflictos de intereses en el Ayuntamiento, a lo que nosotros respondemos que no hay medias tintas, o se está con la patronal (vestida de Fundación en este caso) o se está con la clase obrera.