El sector de oficinas de Bizkaia se moviliza

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El sector de oficinas, que aglutina asesorías, despachos de abogacía, ingenierías y empresas de informática ha salido este jueves 1 de febrero a la calle en una jornada de huelga, convocada por los sindicatos ELA, LAB, ESK, CGT y CNT.

Después de casi un año de negociaciones y de alrededor de seis meses de bloqueo, las plantillas han secundado una movilización en el sector a sabiendas que lo que está encima de la mesa es la desregulación de las condiciones de trabajo.

La patronal de Bizkaia, con una hipocresía sin límites, pretende, en un sector saneado y con fuertes beneficios, eliminar la garantía mínima salarial (que impide la absorción y compensación de las subidas salariales) y transformar la antigüedad hasta el punto de desnaturalizarla y dejarla casi desaparecer.

El sector de oficinas es un sector donde la reforma de la negociación colectiva ha abierto la puerta a la precariedad en su aspecto más descarnado. Los jóvenes trabajan gratis en prácticas o con salarios por debajo de los 900 euros. Las mujeres son discriminadas y despedidas por la maternidad. Las jornadas son alargadas hasta lo impensable y muchas horas extras forzadas y no remuneradas. El sueño de tener un trabajo digno se esfuma y las cosas empiezan a llamarse por su nombre. El obrero es obrero y el capitalismo es eso mismo, capital que se gana a costa del trabajo ajeno.

Las plantillas del sector, conocedoras de este hecho, han dado un fuerte puñetazo encima de la mesa, avalando y legitimando la negociación del convenio en base a contenidos dignos, demostrado un orgullo de clase envidiable. 3000 personas en una manifestación bajo la lluvia y las inclemencias del tiempo y un 70% de seguimiento dan buena fe de ello.

Los militantes del PCPE, que participan activamente tanto en la negociación como en la propia dinámica de movilizaciones, han trasladado la necesidad de organizar a las plantillas de este sector, empresa a empresa, sindicato a sindicato, en asambleas de trabajadores y trabajadoras y en secciones sindicales, para que la unidad y la organización sienten las bases para la lucha. Para que las plantillas puedan conseguir lo que por su trabajo debería de ser suyo.

¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!