El pasado lunes la ciudad de León perdía, arrasada por una retroexcavadora, la casa más antigua que quedaba en pie del casco urbano, con una historia que se remontaba a los siglos XV y XVI y con un nivel alto de protección en los programas urbanísticos locales. Una actuación miserable que se realizó en dos fases, con total impunidad y a plena luz del día.

El Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) lamenta la irreparable pérdida del patrimonio histórico y cultural que ha sufrido León, una más entre tantas otras producidas en el último año, amparadas y planeadas por un equipo de gobierno municipal, el del Partido Popular, encabezado por Antonio Silván.

En palabras de Ezequiel Blanco, Responsable Político del PCPE, “si sumamos esta acción con las de la muralla en el casco antiguo y las “reparaciones” de la Plaza del Grano, fácilmente se puede desmentir cualquier vaga excusa de la Concejala de Urbanismo, Ana Franco, sobre la gestión que realiza en la ciudad”. Y añade: “es demencial la prepotencia del equipo de gobierno para ignorar a expertos, vecinos y movimientos sociales. El Ayuntamiento desprecia el patrimonio histórico y cultural que pertenece a todos los leoneses y leonesas; lo que equivale a decir que el Ayuntamiento desprecia a los leoneses y las leonesas”.

El PCPE anuncia su presencia en toda movilización popular que se marque como objetivo la defensa de dicho patrimonio que, insistimos, pertenece a todos los leoneses y leonesas. No nos engañamos, el único interés que están demostrando es económico. La supeditación de cualquier asunto a la cuestión presupuestaria y la subordinación total a los empresarios leoneses y sus caprichos generan una burda caricatura del poder público. En este sentido, seguiremos defendiendo los intereses de la clase obrera y los sectores populares en cualquier ámbito, incluyendo la defensa de los monumentos y los edificios de León para uso y disfrute de los trabajadores y sus familias, contra los intereses de los empresarios y de sus gestores.

¡Por una ciudad para la clase obrera!