El anuncio la semana pasada del cierre de la Central Térmica de Andorra en 2020 al no realizar las inversiones de 200 millones necesarias para el cumplimiento de los niveles de emisiones impuestos por la Unión Europea.

Este cierre supone un nuevo golpe para la provincia de Teruel y más concretamente para las cuencas mineras muy castigadas por los cierres de las explotaciones y plantea la muerte del sector minero en nuestro país decretado, siendo su punto final en el 2027 tras la firma del preacuerdo para lograr una transición justa de la minería del carbón firmado por el Ministerio para la Transición Ecológica, CCOO de Industria y UGT FICA el 16 de octubre.

El cierre de la Central Térmica de Andorra viene anunciándose desde el 2017, ante la reticencia de la inversión de Endesa de 200 millones en la misma, en este tiempo se ha prometido por los gobiernos del PP y PSOE respectivamente que el cierre no se produciría al ser esta central estratégica en el plan energético nacional, pues bien, tras estas declaraciones Endesa se ha pronunciado y no se realizará las inversiones necesarias para la reducción de las emisiones.

Este cierre supondrá la eliminación de 580 empleos directos aumentándose hasta 4000 en total según las cifras de los sindicatos, la pérdida del 40% del PIB de la provincia de Teruel y aumentando la despoblación de la provincia que ya ha perdido una cuarta parte de su población tras el cierre de las cuencas mineras, en pocas palabras la muerte de toda una región.

Más negro que el carbón es tras esta noticia el futuro de la provincia de Teruel en la que ni los 1.098 millones de ayudas de Fite y Miner en 20 años no han reducido el declive la provincia, dejando el Jamón y el turismo como únicos motores de la economía de Teruel.

Como puede producirse el cierre de la Central tras la subvención continuada de la misma mediante incentivos para la inversión en los filtros para la reducción de emisiones, estas subvenciones que salen de los impuestos pagados en la factura eléctrica por los usuarios del Oligopolio de las Eléctricas de nuestro país.

En que se han gastado dichas subvenciones si de las 14 centrales Térmicas de nuestro país 9 cerrarán en junio del 2022 tras no haber realizado las inversiones necesarias y se prevé que las cinco Centrales restantes no alarguen su actividad más allá de 2030.

Qué clase de control se ha realizado sobre el uso de dichas subvenciones, ya en noviembre del 2017 la Comisión Europea iniciaba una investigación sobre las ayudas del Gobierno de España a las 14 Centrales Térmicas para favorecer la reducción de las emisiones, estimando en 440 millones las ayudas recibidas.

Se debe realizar una reflexión sobre las subvenciones públicas a estas grandes empresas privadas, ejemplos del mal uso de estos fondos los tenemos no solo en la Térmica de Andorra sino en también en el cierre de las factorías de Alcoa en Asturias y A Coruña.

También debemos ver el resultado de las políticas neo liberales de los gobiernos de PSOE y PP basadas en la privatización de los sectores públicos.

el sector energético, al ser un sector estratégico básico para el desarrollo industrial y económico de cualquier país se hace imprescindible la Nacionalización del mismo.

Por ello llamamos al apoyo de las movilizaciones y las movilizaciones para exigir:

¡¡LA TERMICA DE ANDORRA NO SE CIERRA!!

 ¡Todo para quien lo produce! ¡Todo para la clase obrera!

¡¡POR LA NACIONALIZACIÓN DE LOS SECTORES ESTRATÉGICOS!!