¿Reducción de peonadas? No es suficiente. ¡La tierra para quien la trabaja!

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Ya hace mucho que unos pocos se enriquecen controlando la mayor parte de tierras agrícolas y ganaderas a través del latifundio. Esto propicia que pocas familias tengan en su poder la mayor parte de las tierras agrícolas y ganaderas de Andalucía. A ello se une la casi nula industrialización de nuestro mundo rural, originando que las familias de jornaleros, que no poseen la tierra y que solo poseen la venta de su fuerza de trabajo por un jornal, apenas puedan sobrevivir mediante pocos trabajos temporales, subsidios o pensiones. En Andalucía todos los años se habla del Subsidio Agrario.

¿Pero qué es el Subsidio Agrario?

Ante el temor que esta situación pudiera generar conflictividad social, en 1986 el gobierno del PSOE, presidido por Felipe González, creó un sistema por el cual libraba cierta cantidad de millones de euros, con la finalidad de que ayuntamientos y diputaciones crearan días de trabajo, que permitiera a los jornaleros alcanzar el mínimo de días que le permitía cobrar un subsidio especial de desempleo. Este sistema conocido como PER, que recoge su nombre del antiguo Plan de Empleo Rural, cambió su nombre en 1996 por el actual Plan de Fomento del Empleo Agrario (PFEA).

Este sistema tuvo el objetivo de detener las movilizaciones de los jornaleros, realizando algunas concesiones en materia de infraestructuras en muchos pueblos. Mediante el mismo se permite a algunos jornaleros obtener el número de días mínimos trabajados para cobrar subsidio de desempleo agrario, que junto con lo obtenido en las campañas de aceitunas, cereales y recogida de algún tipo de fruta (que a veces les obliga a trabajar a cientos de kilómetros de sus pueblos, y en pésimas condiciones) les permite ir malviviendo en nuestro medio rural.

A la vez que se realizó esta concesión a los trabajadores del campo, se estableció junto a las múltiples barreras burocráticas que deben superar para obtener el Subsidio Agrario, la necesidad de obtención de 35 jornadas cotizadas (20 en circunstancias climatológicas adversas) para poder tener

derecho al subsidio. Estas 35 jornadas, además de fomentar el clientelismo político (gestionando los ayuntamientos la asignación de jornales a aquellos que son de su color político) obligan a que los trabajadores acepten condiciones de trabajo realmente penosas, sumiendo más en la miseria a los jornaleros y jornaleras. Ejemplo de esto es el caciquismo de muchos empresarios agrícolas a la hora de adjudicar a quién contratan o el cobro a los jornaleros por firmarles las peonadas.

Recientemente la ministra de empleo Fátima Báñez valoraba la posibilidad de la reducción de las peonadas para la obtención del subsidio o renta agraria de 35 a 20 jornales debido a la catrastrófica situación en el campo producto de la sequía. Con todo más allá de declaraciones esto no ha ocurrido y la situación en muchos campos de Andalucía sigue siendo dramática.

Nuestra propuesta:

Para el PCPE esto no basta, sino que es fundamental el acceso de todos los jornaleros al subsidio agrario, sin necesidad de peonadas mínimas. Pero es necesario ir más lejos, para que los jornaleros no dependan de subsidios y puedan llevar la vida digna a la que todo trabajador tiene derecho.

Debemos desarrollar una reforma agraria en la que la tierra pase de manos privadas latifundistas a una forma de propiedad social, que permita a los trabajadores del campo el control efectivo de su tierra. Esta reforma debe combinarse con un cambio de modelo productivo que implique la industralización de las zonas rurales, garantizando alternativas laborales y futuro para los pueblos de Andalucía.

Para esto, desde el PCPE Andalucía, llamamos a los trabajadores y trabajadoras del campo a la lucha. Sabemos que el camino es complicado pero debemos confiar en nuestras propias fuerzas. Solo con un cambio integral del modelo económico podremos lograr acabar con la miseria y sufrimientos de los trabajadores del campo. Hoy más que nunca debemos gritar “la tierra para quien la trabaja” y eso significa luchar por el Socialismo como la garantía de que la tierra solo puede ser de aquellos que la riegan con su sudor.

¡La tierra para quien la trabaja!

¡Andalucía obrera en pie!

Comité de Andalucía del PCPE | Sevilla a 16 de noviembre de 2017