Se acerca un nuevo periodo electoral, en menos de un año, y puede que en tan solo unos meses, iniciaremos un periodo que nos llevará en poco tiempo a tener elecciones municipales, autonómicas, europeas y generales.

 

Es por ello que los partidos reformistas andaluces mayoritarios, Podemos e IU, han dado ya el pistoletazo de salida para estas elecciones, realizando una ‘confluencia’ de ambas organizaciones a nivel andaluz, que lejos de servir para unir a la clase obrera y capas populares para luchar contra la opresión que nos impone el capital, tan solo pretende convertirse en alternativa a realizar la gestión de los intereses del sistema capitalista, con la utópica esperanza de lograr un capital de rostro más humano, generando la falsa ilusión de que pueden cambiar la situación del pueblo trabajador sin modificar el sistema económico.

 

Desde la aparición de Podemos, se ha propiciado una paralización de las luchas obreras y populares. Podemos e Izquierda Unida  no buscan “confluencias” ni unidad, cuando se está lejos de épocas electorales. Para ellos la lucha pasa a ser institucional, olvidándose que solo la unidad de la clase obrera y capas populares en una lucha contra el sistema capitalista, es la única capaz de llevarnos a una verdadera emancipación. Sus ‘confluencias’ y ‘unidades’ tan solo van destinadas a  lograr la realización de unas listas que permitan al mayor número de sus líderes llegar a situarse en puestos institucionales. Lo que ellos antes llamaban ‘casta’ (ya se han olvidado de este término), y que nosotros seguimos denominando “integrarse en el sistema capitalista”.

 

Para el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE), la unidad es fundamental. Pero nosotras y nosotros no hablamos de unidad en términos de puestos de salida en unas elecciones, sino de unidad del conjunto de la clase obrera y de las capas populares en la lucha diaria por el derrocamiento del capitalismo. Por ello, el PCPE considera que es hora de unir y reorganizar el movimiento obrero, las luchas de las mujeres, de los estudiantes y de los pensionistas en una gran alianza social. El primer paso: caminar juntos y juntas hacia la huelga general.