Lo que hay detrás del conflicto diplomático entre Venezuela y España

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El pasado 25 de enero el Gobierno de Venezuela decidió expulsar al embajador español en defensa de su soberanía y en concreto por las “continuas agresiones y recurrentes actos de injerencia en los asuntos internos”, en palabras de Maduro. Un día después, la respuesta de España fue de “reciprocidad” y han nombrado al embajador venezolano persona “non grata”. Toda esta tensión diplomática, catalogada por la prensa afín al Gobierno español como histórica y sin precedentes desde hace décadas, son una respuesta venezolana a la “injerencia imperialista” y sanciones de la Unión Europea a varios dirigentes del Gobierno venezolano.

Pero, ¿qué hay detrás de este conflicto diplomático? ¿La UE y España buscan “democratizar” Venezuela? ¿Pueden España y la UE dar lecciones de “democracia”? ¿Qué hay que saber más allá de toda esta tensión?

Analicemos algunos datos para ir respondiendo. La UE se creó para defender mejores cuotas de mercado en todo el mundo para los monopolios europeos, buscar el máximo beneficio y favorecer la libre circulación de capital. Los gobiernos de la UE no son más que gabinetes organizados para defender los intereses de las empresas monopolísticas. ¿Por qué motivo iban a defender la justicia de los más desfavorecidos en Venezuela? Obviamente no les mueve este interés —sólo hay que analizar un poco la Historia—, sino defender los intereses de los monopolios, de las grandes empresas. Así la diplomacia de la UE y de los países que la conforman responde a la lógica del imperialismo. Aquí hay que añadir los intereses de los EEUU, como potencia imperialista históricamente dominante, que sigue interviniendo directamente en la región. Hay numerosos ejemplos de vinculaciones de esta política imperialista, tanto de la UE como de los EEUU. La agencia EFE se hace eco del más reciente: Mike Pompeo, jefe de la CIA y empresario armamentístico, reconoció que la “Agencia” estaba detrás de las sanciones de EEUU a Venezuela y buscaban “influir” en la política venezolana. Dicha sanciones son muy similares a las impuestas por la UE y se sitúan en la lógica imperialista que hemos mencionado antes.

El Gobierno español asume perfectamente esta línea política. Poco le importa la situación de los miles de españoles que viven en dicho país. La diplomacia española debería asegurar el bienestar colectivo y la soberanía del país. Aquí, es al contrario, sirve a los intereses de los monopolios y se ataca a un gobierno soberano.

Queda claro que el objetivo de España, la UE y los EEUU no es “democratizar” Venezuela, sino imponer un gobierno títere que no cuestione políticas que atacan a su propio pueblo. En ese marco se sitúa este conflicto diplomático. Las empresas dedicadas a la comunicación se han apresurado a situar el conflicto exclusivamente en lo diplomático, en una salida de tono, pero es necesario leer entre líneas y buscar la verdad.

Álvaro Luque
Miembro del CC del PCPE