Declaración del Secretariado de la Iniciativa Comunista Europea sobre el nuevo año escolar

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Desde hace años, la Unión Europea ha estado aplicando una estrategia dirigida a la subordinación total de los sistemas educativos de los diferentes países europeos a los intereses del gran capital, de los monopolios.

Los planes de la UE, que se concretan de manera multifacética por los gobiernos de cada país, representan una constante agresión contra los estudiantes y las familias trabajadoras y de extracción popular -que cada vez tienen más dificultades para acceder a la educación superior debido al alto coste de la misma- y también contra los trabajadores de la educación -cuyas condiciones de trabajo empeoran a medida que se extiende la participación del capital privado en los sistemas educativos y se refuerza la mercantilización de la educación.

El sistema educativo que se aplica en los diferentes países de la UE no tiene como objetivo la educación integral, el desarrollo personal, cultural y social de la personalidad de los estudiantes, sino el conocimiento específico y fragmentado para generar la mano de obra barata que los capitalistas necesitan. La generalización de fenómenos como prácticas no remuneradas o prácticas de aprendizaje implica una situación de explotación absoluta que, además, genera una presión a la baja sobre los salarios del resto de los trabajadores, así como la creación de escalas laborales dobles o triples dentro de las empresas, profundizando en la división de la clase trabajadora, en beneficio de los capitalistas.

La promoción de la ideología capitalista y anticomunista también se está reforzando en los planes de estudio y en el contenido de los diferentes niveles educativos. No solo se promueve el capitalismo como el único camino de desarrollo posible para el capital, promoviendo procesos de privatización y mercantilización bajo máscaras como la necesidad de los “emprendedores”, el objetivo de la competitividad, la llamada Idea Europea en general, sino también puntos de vista manipulados y distorsionados de la historia que operan como propaganda contra los procesos de construcción socialista en Europa y el resto del mundo. Se pretende que los hijos e hijas de la clase trabajadora ignoren la historia, la contribución y las luchas de su clase y asuman como propios los postulados ideológicos de la burguesía, sus intereses y su visión reaccionaria del mundo.

En muchos países, esta situación se ve agravada por una presencia reforzada de principios religiosos en las escuelas y centros educativos. La promoción de posiciones irracionales y anticientíficas crece y favorece el desarrollo de posiciones políticas reaccionarias y xenófobas en Europa, cuyas despreciables consecuencias estamos viendo hoy en muchos países.

El Secretariado de la Iniciativa Comunista Europea hace un llamamiento a los estudiantes de todos los niveles, a las familias de extracción obrera y popular y a los trabajadores de la educación, así como al movimiento obrero y popular en general, para que continúen e intensifiquen la lucha contra la privatización y mercantilización del sistema educativo, para expulsar al capital privado de escuelas y universidades, para aumentar los fondos para las escuelas públicas, para sistemas educativos exclusivamente públicos y gratuitos, para una educación real basada en los logros de la ciencia y la tecnología en oposición a los intereses económicos capitalistas y la cosmovisión burguesa. El logro de la meta de tal sistema educativo está inextricablemente ligado a la lucha por otra sociedad sin la explotación del hombre por el hombre: el socialismo.