Unipost en lucha: ¡Reforcemos las asambleas de trabajadores!

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En Unipost se están sufriendo los atropellos de la patronal desde hace mucho tiempo, sin embargo múltiples factores han impedido una contundente respuesta organizada hasta el momento.

No obstante, una respuesta unitaria y contundente de los trabajadores de Unipost en todos los centros es la única que puede poner freno a unas políticas patronales de ERES, ERTES, impago de la paga extra de navidad, pago de los salarios fraccionados, movimientos forzados de trabajadores de un centro a otro…  ¿La empresa necesita “tiempo” para poder pagar? Lo que necesita la empresa es generar una situación de desesperación en los trabajadores que, en ausencia de la necesaria respuesta colectiva, fuerce a éstos a romper unilateralmente la relación laboral de manera individual y “voluntaria”.  

La unidad de la asamblea de trabajadores en cada centro y la coordinación entre estas son el único camino para hacer frente a una política empresarial enemiga de los trabajadores y de los usuarios. A los cantos de sirena de una patronal privada que dice  necesitar “tiempo para poder arreglar asuntos y pagar”,  justifica sus medidas antilaborales alegando falta de clientes y agita (con el respaldo de algunas organizaciones sindicales) el espantajo del concurso de acreedores en el caso de que la plantilla no acepte sumisamente impagos y abusos, como el reciente despido de la compañera embarazada en Santiago de Compostela.

Hoy este servicio público de interés general está dividido y parcelado para la explotación de unos pocos parásitos que hacen frente común contra nosotros y nosotras, rebajando nuestras condiciones laborales para competir entre sí por hacerse con los contratos de distribución y entrega. Así, el Ayuntamiento de Madrid adjudicó el pasado febrero a Unipost uno de los lotes sacados a subasta por haber ofrecido una mejor oferta económica que Correos.

En el marco de dominación capitalista ni los empleos ni su calidad están garantizados bajo ninguna forma, por eso hay que reclamar los justos derechos laborales en el horizonte estratégico de construir un país para la clase obrera. Para conseguirlo hace falta la unidad de los trabajadores y la solidaridad del conjunto de la clase obrera. 

El comité de empresa, que es nuestra principal herramienta para dirigir la lucha, está dividido en cuatro representaciones sindicales donde no hay, bajo las circunstancias actuales, la posibilidad de construir ningún acuerdo duradero para trazar una estrategia o tan siquiera unos objetivos concretos de lucha. Las posiciones de pacto y claudicación de la que son abanderados principalmente las cúpulas de UGT y USO bloquean dentro del comité cualquier tipo de iniciativa unitaria. Actualmente CCOO mantiene la convocatoria de huelga, pero sin embargo es incapaz de organizarla, quedando la huelga a merced de los ánimos coyunturales en cada centro y dejando vía libre a que la empresa mueva a los carteros de un centro a otro para reventarla. En este panorama, sin embargo, encontramos algunos ejemplos de lucha exitosa de las que debemos tomar nota. El año pasado durante los momentos más críticos de impago, CGT puso encima de la mesa la convocatoria de huelga indefinida, y en los centros donde se organizaron los piquetes y asambleas de trabajadores se consiguió hacer de la huelga una acción unitaria en la que participaron los afiliados y representantes de varios sindicatos, uniendo por la base lo que no podía unirse en el comité, pudiendo paralizar la plataforma de San Fernando de Henares o el centro de carteros de Vicálvaro. Para enfriar los ánimos la empresa tuvo que dar un paso atrás, viéndose obligada a pagar parte de los retrasos el día antes de la huelga.

El desánimo generalizado y la falta de confianza en las capacidades de lucha tiene en un comité de empresa bloqueado e inoperante su principal causa. Es necesario romper con la dinámica de confrontación estéril a puertas cerradas dentro del comité, es necesario abrir los cauces por los cuales el conjunto de la plantilla pueda escuchar, analizar y sobretodo decidir sobre los pasos que se quieren dar. Solo de esa manera las posiciones de lucha pueden prender centro a centro, las capacidades de los miles de trabajadores de Unipost ser aprovechadas, y las posiciones claudicantes desenmascaradas ante toda la plantilla. Solo así podremos poner al comité de empresa y al conjunto de los trabajadores firmes para luchar.

Las asambleas de trabajadores nacidas en Coruña o Madrid son el embrión de esa herramienta, han sido las organizaciones unitarias capaces de abrir el debate al conjunto de los trabajadores, capaces de socializar el conflicto, de obtener la solidaridad de otros trabajadores en lucha, de organizar manifestaciones y actos, capaces de poner en marcha las necesarias cajas de resistencia.

Estas asambleas de trabajadores aún pequeñas están atacando la raíz de los problemas que han tenido encorsetadas nuestras capacidades de lucha, y por ello será la propia empresa la primera interesada en desactivarlas. Es necesario que el conjunto de la plantilla, desde sus centros de trabajo, apoye estas asambleas de trabajadores donde las haya, participando en ellas, y las cree donde aún no las hay. Cada uno de nosotros debe ocupar el puesto de combate que nos corresponde.

Es necesario que los representantes sindicales acudan a las asambleas a rendir cuentas de nuestra labor, a proponer y debatir los próximos pasos a dar y que acepten como vinculantes sus acuerdos para llevar las posiciones acoradas al comité y éste se encargue de ejecutarlas.

¡EN CADA CENTRO DE TRABAJO, ASAMBLEA DE TRABAJADORES Y TRABAJADORAS!

¡NO A LA PERSECUCIÓN SINDICAL EN UNIPOST!

¡READMISIÓN YA DE LA COMPAÑERA EMBARAZADA DESPEDIDA EN SANTIAGO DE COMPOSTELA!

¡BASTA DE AMENAZAS Y ABUSOS PATRONALES!

CONSTRUYAMOS UN PAÍS PARA LA CLASE OBRERA

COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS: ¡LA LUCHA ES EL ÚNICO CAMINO!

Secretearía de Movimiento Obrero y Sindical del CC del PCPE.

1 de junio, 2017.