El PCPE ante la aplicación del artículo 155 de la Constitución

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EL PARTIDO COMUNISTA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA ANTE LOS ACUERDOS DEL CONSEJO DE MINISTROS EN APLICACIÓN DE LO DISPUESTO DEL ARTÍCULO 155 DE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA EN CATALUÑA

En el día de ayer el Consejo de Ministros adoptaba el Acuerdo en el que se exponen las medidas que debe aprobar el Senado, el próximo 27 de octubre, en aplicación del artículo 155 de la Constitución Española en Cataluña. 

Nuestro Partido, que sigue con atención el desarrollo de los acontecimientos, ha expresado con toda claridad, en sus comunicados del 2 de octubre y del 11 de octubre, la posición comunista ante la grave sucesión de acontecimientos que enfrentamos. 

Hemos advertidos a la clase obrera y a los sectores populares de toda España, y especialmente de Cataluña, de que no existe la menor posibilidad de ejercer democráticamente el derecho a la autodeterminación en el marco del capitalismo español. Hemos explicado las razones por las que, desde nuestro punto de vista, el proceso independentista en Cataluña ha entrado en una vía muerta. Nos hemos posicionado con toda rotundidad en contra de toda represión contra el pueblo catalán y hemos llamado a luchar contra el avance de la reacción. Hemos llamado a la clase obrera a defender su independencia organizativa, política e ideológica frente a todo nacionalismo, a no luchar bajo falsas banderas.

El Gobierno de la Generalitat y el Gobierno de España llevan tiempo retroalimentándose en una espiral suicida, en la que las medidas adoptadas por uno, legitiman al otro, e igual sucede a la contraria. En esa alocada carrera los trabajadores y trabajadoras no tenemos nada que ganar, sino mucho que perder. Están avanzando reaccionarios sentimientos identitarios y excluyentes propios de todo nacionalismo y se legitima el uso masivo de la represión estatal ante amplios sectores.

La burguesía española, de la que forma parte la catalana, avanza hacia una reforma a gran escala del sistema político español y utilizan el proceso independentista como pretexto para una avance aún más rápido y reaccionario. El Acuerdo del Consejo de Ministros de ayer (21 de octubre de 2017), que el Partido Comunista rechaza con rotundidad, es una pieza más de ese engranaje. 

La fortaleza del Estado español, constantemente minusvalorada por el nacionalismo catalán, se expresa en una aplicación intensiva del artículo 155 de la Constitución Española. Los órganos o autoridades que cree o designe el Gobierno de la Nación asumirán todas las competencias del Gobierno y del parlamento de la Generalitat. En el Acuerdo del Consejo de Ministros se recoge una clarísima amenaza a los trabajadores y trabajadoras de la Administración catalana. En caso de que no cumplan con las instrucciones de las autoridades estatales, no sólo se ejercerá contra ellos el poder disciplinario, sino que se dará cuenta al Ministerio Fiscal para la depuración de las consiguientes responsabilidades penales.

En estos momentos difíciles es necesario que las fuerzas obreras y populares reflexionen sobre las causas de fondo que se esconden detrás de todos estos acontecimientos. Las fuerzas burguesas han decidido reformar el Estado para adecuar sus funciones a lo que hace tiempo que sucede en la base económica: la completa unificación del mercado capitalista español. 

En términos económicos, se están acabado los tiempos del “café para todos”, que permitía que las contradicciones entre fracciones de la burguesía se resolviesen en gran medida sobre la base del reparto de cuotas de mercado a través de una transferencia asimétrica de competencias a las autonomías, permitiendo ciertas particularidades en la política económica, fiscal o laboral dirigidas a estimular los beneficios empresariales en una u otra comunidad autónoma, y siempre en función de su fuerza, es decir, de su capital, aun a costa de producir graves desequilibrios territoriales. 

La burguesía catalana ha dejado de expresarse como clase nacional, como se comprueba en el intenso proceso de traslado de las sedes sociales de sus principales empresas, en el posicionamiento de las patronales catalanas y en el hecho de que su representación política tradicional (Convergencia i Unió) haya implosionado. 

Son los sectores inferiores de la burguesía, propietarios de las llamadas PYMES, quienes, espoleados por la intensificación de la competencia capitalista motivada por la crisis, y acompañados por una pequeña burguesía en riesgo de severa proletarización, han impulsado y dirigen el proceso independentista; manipulando los sentimientos nacionales de sectores obreros y populares condenados a la miseria por el capitalismo y conduciéndoles a un callejón sin salida.

Al Gobierno de la Generalitat le quedan tan solo dos opciones. O convocar al Parlamento catalán, para que el próximo miércoles 25 de octubre se declare la independencia y la República catalana, convocando elecciones constituyentes en aplicación de la Ley 20/2017, de transitoriedad jurídica y fundacional de la República, anulada por el Tribunal Constitucional; o convocar elecciones autonómicas. En el primer caso, el Gobierno catalán estaría llevando a los sectores sociales que apoyan el proceso independentista a sufrir la represión del Estado, que tiene en sus manos el monopolio de la violencia. En el segundo caso, el bloque independentista se fraccionaría sin remisión.

La clase obrera y el pueblo no deben dejarse confundir por esta “guerra de banderas”. Debemos optar, sí, pero no entre un capitalismo catalán o un capitalismo español, que nos explotará y oprimiría de igual modo. Las mayorías trabajadoras debemos optar entre seguir viviendo sometidos a un sistema político capitalista que nos explota y oprime hasta robarnos la vida, o entre seguir un camino independiente en el que el poder político esté en nuestras manos, en las manos de la clase obrera y el pueblo. 

Queremos un país para la clase obrera, en el que quienes todo lo producimos tomemos las riendas del poder, para garantizar la satisfacción de las necesidades sociales, para que nuestros pueblos tengan la libertad de decidir democráticamente su futuro sobre la base del máximo respeto e integración de las expresiones culturales y lingüísticas del pueblo trabajador. Y, para ello, debemos desprendernos de toda bandera ajena, pues la patria del trabajo nada tiene que ver con la patria del capital. 

La burguesía tratará que la reorganización del sistema político se lleve a cabo a través de una reforma constitucional reaccionaria que no traerá nada bueno para las mayorías sociales. No debemos dejarnos atrapar en su juego. 

Debemos luchar para impedir el avance de ese proceso, que da sus primeros pasos con la aplicación en Cataluña del artículo 155 de la Constitución, intensificando la lucha de clases.

Frente a las medidas del Estado:

  • Frenemos cualquier tipo de represión contra los trabajadores y trabajadoras en Cataluña, muy especialmente contra los empleados públicos catalanes y contra los trabajadores de la enseñanza que se ven directamente amenazados.
  • Frenemos cualquier tipo de represión contra la cultura y la lengua del pueblo trabajador catalán, que el Gobierno español ha situado en su punto de mira y que se dispone a emprender mediante la intervención de la Consejería de Educación de la Generalitat. 
  • Defendamos la fraternidad y la unidad de los trabajadores y trabajadoras de todos los pueblos de España e impulsemos la lucha contra el enemigo común.
  • Frenemos el avance de la reacción. Ante la reforma reaccionaria del sistema político, intensifiquemos la lucha por un país para la clase obrera.

¡La patria del trabajo nada tiene que ver con la patria del capital!
¡Por un país para la clase obrera!

Secretariado Político del PCPE
22 de octubre de 2017

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MINISTRO KONTSEILUAK ONARTU DUEN KATALUINAREKIKO ESPAINIAR KONSTITUZIOAREN 155. ARTIKULUAREN APLIKAZIOAREN AURREAN ALDERDI KOMUNISTAREN (PCPE) PRENTSA-OHARRA

Ministro Kontseiluak atzo erabaki zituzten Senatuak datorren urriaren 27an onetsi beharko dituen neurriak, Kataluinan Espainiar konstituzioko 155. artikulua aplikatzeko bidea zabalduz. Gure Alderdiak, gertakari guztiak arretaz jarraituz, modu argi batean adierazi du, gure urriak 2 eta 11ko agirietan, posizio komunista gertera larri hauen aurrean.

Estatu osoko langile klase eta herri sektoreei aurreratu genien, batez ere Kataluinakoei, modu demokratikoan autodeterminazio eskubidea gauzatzea erabat ezinezkoa izango dela espainiar kapitalismoaren testuinguruan. Adierazi ditugu, gure ustetan, Kataluinako prozesu independentista irtenbiderik gabeko bide batera iritsi izanaren arrazoiak. Modu irmo batean adierazi gara kataluinar herriaren aurkako errepresioaren aurka eta erreakzioaren areagotzearen aurka borrokara dei eginez. Langile klaseari bere independentzia defenda dezan dei egin diogu bai antolakuntzan, bai arlo politikoan eta arlo ideologikoan, nazionalismo guztien aurrean, langile klasearenak ez diren eta burgesiaren eskutik datozten bandera faltsuengatik ez borrokatzeko.

Generalitateak eta Espainiar Gobernuak denbora daramate elkar elikatzen espiral buru-hiltzaile honetan bataren neurriek bestearen neurriak justifikatzen dituelarik eta alderantziz. Lasterketa zoro honetan langileok ez dugu ezer irabazteko, asko daukagu, ordea, galtzeko. Nazionalismo erreakzionario eta baztertzaileak areagotzen ari dira, Estatuaren errepresioa zilegitzen dutelarik sektore zabaletan.

Espainiar burgesiak, haien bidelaguna den katalanandarrarekin batera, espainiar sistema politikoaren erreforma orokor baterako bidean dago jarria eta prozesu independentista aitzakia bezala erabiltzen dute aurrera azkarrago eta modu atzerakoiago eta guztiz erreakzionario batean egiteko, noski. Alderdi Komunistak irmoki gaitzesten duen atzoko Ministro Kontseiluaren Akordioa engranaje horren beste zati bat besterik ez da.

Espainiar estatuaren sendotasuna eta boterea, nazionalismo katalanak gutxietsia izan dena, konstituzioaren 155 artikuluaren ezarpen intentsiboan adierazten da. Estatuak sortu edo izendatzen dituen organo edo autoritateek jasoko dituzte generalitatearen eta parlamentuaren botereak. Ministro kontseiluko akordioan, Kataluniako administrazioko langileei meatsu argia egin zaie. Autoritate estatalen pausoak jarraitzen ez badituzte, disziplina ezartzeaz gain, fiskaltzari jakinaraziko zaio ondorengo erantzukizun penalekin.

 

Zailtasun handiko momentu hauetan beharrezkoa da, langileriak eta herriak gertaera hauen atzean dagoen substantziari buruz hausnarketa bat egitea. Indar burgesek estatua erreformatzea erabaki dute dagoeneko oinarri ekonomikoan gertatzen denera egokitzeko: Espainiako merkatu kapitalistaren batasun osoa lortzea.

Ekonomiari dagokionez, “Café para todos”-aren garaia amaitzen ari da, orain arte burgesiaren zati desberdinen arteko kontraesanak, merkatu kuoten transferentzia asimetrikoarekin konpontzen ziren autonomien artean, nolabaiteko berezitasunak baimentzen politika ekonomiko, fiskal edo lan-politikan, irabazkin korporatiboak estimulatzeko autonomia erkidego batean edo bestean, eta beti honen indarraren, hau da, honen kapitalaren menpe, nahiz eta desberdintasuna sortu estatuko lurralde desberdinen artean.

Burgesia katalanak klase nazional gisa adierazteari utzi dio, Kataluniako enpresa handien egoitzaren lekualdatzean, patronal katalanaren posizionamenduan eta bere errepresio politika tradizionalak (Convergencia i Unió) pairatu duten barne-leherketan nabari den bezala.

Burgesiaren beheko sektoreak dira, “PYME”-ak deritzonak, jabe txiki eta ertain hauek krisiak kolpatuta, oligarkiak inposatzen dien konpetentzia kapitalistaren gordintasunak jota eta proletarizazio prozesuaren arriskuaren beldur, aurrera eramaten dutenak independentzia prozesua. Langileen sentimendu nazionalak bultzatzen dituzte, hauek kapitalismoaren miseriaz kondenatuta dauden bitartean bai kataluinar eta espainiar testuinguru kapitalistetan, langileak kezka sozialetik aldentzen dituzte proiektu kapitalista baten alde jartzera.

Generalitateak bi aukera besterik ez ditu: Kataluniako parlamentuari deitu datorren urriak 25ean independentzia eta errepublika katalana deklaratzeko, hauteskundeetara deituz transitorietate juridiko eta funtzionalaren 20/2017 legea ezarriz, auzitegi konstituzionalak dagoeneko debekatua; edo hauteskunde autonomikoak deitzea. Lehen kasua, prozesua defendatzen duten sektoreak estatuaren errepresioa pairatzera eramango ditu, honek baitu errepresioaren monopolioa. Bigarren kasuan bloke independentista larri zatituko litzateke.

Langileria eta herria ez da nahasten utzi behar bandera gerra honengatik. Hautaketa argia egin behar da, bai, baino ez kapitalismo katalandarraren edo kapitalismo espainiarraren artean. Langileriak egin beharreko aukera kapitalismo zapaltzailearen menpe bizitzearen edo langileriaren beraren eskuetan egongo den sistema berri baterako bide independentea hautatzearen artean dago.

Langileen aberria nahi dugu, non dena ekoizten dugunok azken hitza izango dugun, non dena ekoizten dugunon behar sozialak asetuko diren. Testuinguru horretan soilik eman daiteke Estatuko herri ugariek demokratikoki haien etorkizunaren inguruan erabakitzeko eskubidea. Oso argi daukagu langileen aberriak ez duela zer ikusirik kapitalaren eta kapitalisten aberriarekin.

Burgesiak bide erreakzionarioa hartuko duen erreforma konstituzionala bultzatzen jarraituko du, sistema politiko espainiarra berrantolatuz. Joko hauek ez dakarte ezer onik langileontzat eta honexegatik aurka gaituzte.

Lehen pausoak, Kataluinan, Konstituzio espainiarraren 155. artikularen aplikazioarekin ematen hasi dira. Prozesu erreakzionario honen zabaltzeari aurre egin behar diogu, klase borrokaren areagotzea bultzatuz. Estatuaren erreformen aurrean:

  • Gelditu dezagun Kataluinar langile eta herriarekiko errepresioa, defenda dezagun bereziki mehatxatua izan den langileria publikoa.
  • Gelditu dezagun Kataluniako herri langilearen kultura eta hizkuntzaren aurkako errepresioa, espainiar Gobernuak fokua jarri ondoren Generalitataren Hezkuntza Aholkularitzan esku hartuz martxan jarri nahi duena.
  • Defenda dezagun Espainiako herri guztietako langileen batasuna eta anaitasuna,  eta indartu dezagun etsai komunaren aurkako borroka.
  • Geldiarazi dezagun erreakzioaren aurrerakada. Sistema politikoaren erreforma erreakzionarioen aurrean, sustatu dezagun langileriarentzako herrialde baten aldeko borroka.

Langilearen aberriak ez du kapitalaren aberriarekin zer ikusirik!
Langileentzako herrialde baten alde!

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PARTIDO COMUNISTA DOS POBOS DE ESPAÑA ANTE OS ACORDOS DO CONSELLO DE MINISTROS EN APLICACIÓN DO DISPOSTO DO ARTIGO 155 DA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA EN CATALUÑA

En día de onte o Consello de Ministros adoptaba o Acordo no que se expoñen as medidas que debe aprobar o Senado, o próximo 27 de outubro, en aplicación de artigo 155 da Constitución Española en Cataluña. 

O noso Partido, que segue con atención o desenvolvemento dos acontecementos, expresou con toda claridade, nos seus comunicados de 2 de outubro e 11 de outubro, a posición comunista ante a grave sucesión de acontecementos que enfrontamos. 

Temos advertido á clase obreira e aos sectores populares de toda España, e especialmente de Cataluña, de que non existe a menor posibilidade de exercer democraticamente o dereito á autodeterminación no marco do capitalismo español. Explicamos as razóns polas que, desde o noso punto de vista, o proceso independentista en Cataluña entrou nunha vía morta. Situámonos con toda rotundidade en contra de toda represión contra o pobo catalán e chamamos a loitar contra o avance da reacción. Chamamos á clase obreira a defender a súa independencia organizativa, política e ideolóxica fronte a todo nacionalismo, a non loitar baixo falsas bandeiras.

O Goberno da Generalitat e o Goberno de España levan tempo retroalimentándose nunha espiral suicida, na que as medidas adoptadas por un, lexitiman ao outro, e igual sucede á contraria. Nesa aloucada carreira os traballadores e traballadoras non temos nada que gañar, senón moito que perder. Están a avanzar reaccionarios sentimentos identitarios e excluíntes propios de todo nacionalismo e lexitímase o uso masivo da represión estatal ante amplos sectores.

A burguesía española, da que forma parte a catalá, avanza cara a unha reforma a gran escala do sistema político español e utilizan o proceso independentista como pretexto para un avance aínda máis rápido e reaccionario. O Acordo do Consello de Ministros de onte, que o Partido Comunista rexeita con rotundidade, é unha peza máis desa engrenaxe. 

A fortaleza do Estado español, constantemente minusvalorada polo nacionalismo catalán, exprésase nunha aplicación intensiva do artigo 155 da Constitución Española. Os órganos ou autoridades que cre ou designe o Goberno da Nación asumirán todas as competencias do Goberno e do parlamento da Generalitat. No Acordo do Consello de Ministros, recóllese unha clarísima ameaza aos traballadores e traballadoras da Administración catalá. No caso de que non cumpran coas instrucións das autoridades estatais, non só se exercerá contra eles o poder disciplinario, senón que se dará conta ao Ministerio Fiscal para a depuración das consecuentes responsabilidades penais.

Nestes momentos difíciles é necesario que as forzas obreiras e populares reflexionen sobre as causas de fondo que se esconden detrás de todos estes acontecementos. As forzas burguesas decidiron reformar o Estado para adecuar as súas funcións ao que hai tempo que sucede na base económica: a completa unificación do mercado capitalista español. 

En termos económicos, estanse acabado os tempos do “café para todos”, que permitía que as contradicións entre fraccións da burguesía se resolvesen en gran medida sobre a base da repartición de cotas de mercado a través dunha transferencia asimétrica de competencias ás autonomías, permitindo certas particularidades na política económica, fiscal ou laboral dirixidas a estimular os beneficios empresariais nunha ou outra comunidade autónoma, e sempre en función da súa forza, é dicir, do seu capital, aínda a conta de producir graves desequilibrios territoriais. 

A burguesía catalá deixou de expresarse como clase nacional, como se comproba no intenso proceso de traslado das sedes sociais das súas principais empresas, no posicionamento das patronais catalás e no feito de que a súa expresión política tradicional (Converxencia i Unió) teña implosionado. 

Son os sectores inferiores da burguesía, propietarios das chamadas PEMES, quen, aguilloados pola intensificación da competencia capitalista motivada pola crise, e acompañados por unha pequena burguesía en risco de severa proletarización, impulsaron e dirixen o proceso independentista; manipulando os sentimentos nacionais de sectores obreiros e populares condenados á miseria polo capitalismo e conducíndoos a un calello sen saída.

Ao Goberno da Generalitat quedanlle tan só dúas opcións. Ou convocar ao Parlamento catalán, para  o vindeiro mércores 25 de outubro declarar a independencia e a República catalá, convocando eleccións constituíntes en aplicación da Lei 20/2017, de transitoriedade xurídica e fundacional da República, anulada polo Tribunal Constitucional; ou convocar eleccións autonómicas. No primeiro caso, o Goberno catalán estaría a levar aos sectores sociais que apoian o proceso independentista a sufrir a represión do Estado, que ten nas súas mans o monopolio da violencia. No segundo caso, o bloque independentista  fraccionaríase sen remisión.

A clase obreira e o pobo non deben deixarse confundir por esta “guerra de bandeiras”. Debemos optar, si, pero non entre un capitalismo catalán ou un capitalismo español, que nos explotaría e oprimiría de igual modo. As maiorías traballadoras debemos optar entre seguir vivindo sometidos a un sistema político capitalista que nos explota e oprime ata roubarnos a vida, ou  seguirmos un camiño independente no que o poder político estea nas nosas mans, nas mans da clase obreira e o pobo. 

Queremos un país para a clase obreira, no que quen todo o producimos tomemos as rendas do poder, para garantir a satisfacción das necesidades sociais, para que os nosos pobos teñan a liberdade de decidir democraticamente o seu futuro sobre a base do máximo respecto e integración das expresións culturais e lingüísticas do pobo traballador. E, para iso, debemos desprendernos de toda bandeira allea, pois a patria do traballo nada ten que ver coa patria do capital. 

A burguesía tentará que a reorganización do sistema político se leve a cabo a través dunha reforma constitucional reaccionaria que non traerá nada bo para as maiorías sociais. Non debemos deixarnos atrapar no seu xogo. 

Debemos loitar para impedir o avance dese proceso, que dá os seus primeiros pasos coa aplicación en Cataluña do artigo 155 da Constitución, intensificando a loita de clases. Fronte ás medidas do Estado:

Freemos calquera tipo de represión contra os traballadores e traballadoras en Cataluña, moi especialmente contra os empregados públicos cataláns e contra os traballadores do ensino que se ven directamente ameazados.

Freemos calquera tipo de represión contra a cultura e a lingua do pobo traballador catalán, que o Goberno español situou no seu punto de mira e que se dispón a emprender mediante a intervención da Consellería de Educación da Generalitat. 

Defendamos a fraternidade e a unidade dos traballadores e traballadoras de todos os pobos de España e impulsemos a loita contra o inimigo común.

Freemos o avance da reacción. Ante a reforma reaccionaria do sistema político, intensifiquemos a loita por un país para a clase obreira.

A patria do traballo nada ten que ver coa patria do capital!
Por un país para a clase obreira!

Secretariado Político do PCPE | 22 de outubro de 2017

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EL PARTÍU COMUNISTA DE LOS PUEBLOS D’ESPAÑA ANTE LOS ALCUERDOS DEL CONSEYU DE MINISTROS N’APLICACIÓN DE LO DISPUESTO DEL ARTÍCULU 155 DE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA EN CATALUÑA

El día d’ayeri’l Conseyu de Ministros adoptaba l’Alcuerdu nel que s’esponen les midíes que tien d’aprobar el Senáu, el próximu 27 d’ochobre, n’aplicación d’artículu 155 de la Constitución Española en Cataluña.

El nuesu Partíu, que sigue con atención en desenvolvimientu de los acontecimientos, espresó con toa claridá, nos sos comunicaos de 2 d’ochobre y 11 d’ochobre, la posición comunista ante la grave sucesión d’acontecimientos qu’enfrentamos.

Alvertimos a la clase obrera y a los sectores populares de toa España, y especialmente de Cataluña, de que nun esiste la menor posibilidá d’exercer democráticamente el derechu a l’autodeterminación nel marcu del capitalismu español. Espliquemos les razones poles que, dende’l nuesu puntu de vista, el procesu independentista en Cataluña entró nuna vía muerta. Asitiemos con toa rotundidá en contra de toa represión contra’l pueblu catalán y llamemos a lluchar contra la meyora de la reacción. Llamemos a la clase obrera a defender la so independencia organizativa, política ya ideolóxica frente a tou nacionalismu, a nun lluchar so falses banderes.

El Gobiernu de la Generalitat y el Gobiernu d’España lleven tiempu retroalimentándose nuna espiral suicida, na que les midíes adoptaes por unu, legitima al otru, ya igual asocede a la contraria. Nesa allocada carrera los y les trabayadores nun tenemos nada que ganar, sinón enforma que perder. Tán avanzando reaccionarios sentimientos identitarios y escluyentes propios de too nacionalismu y se legitima l’usu masivu de la represión estatal ante amplios seutores.

La burguesía española, de la que forma parte la catalana, avanza escontra una reforma a gran escala del sistema políticu español y utilicen el procesu independentista como sida pa una meyora entá más rápido y reaccionariu. L’Alcuerdu del Conseyu de Ministros d’ayeri, que’l Partíu Comunista refuga con rotundidá, ye una pieza más d’esi engranaxe.

La fortaleza del Estáu español, costantemente minusvalorada pol nacionalismu catalán, espresase nuna aplicación intensiva del artículu @

155 de la Constitución Española. Los muérgamos o autoridaes que cree o designe’l Gobiernu del país van asumir toles competencies del Gobiernu y del parlamentu de la Generalitat. Nel Alcuerdu del Conseyu de Ministros, recuéyese una perclara amenaza a les y los trabayadores de l’Alministración catalana. En casu de que nun cumplan coles instrucciones de les autoridaes estatales, nun va exercese contra ellos el poder disciplinario, sinón que se va dar cuenta al Ministeriu Fiscal pa la depuración de les consiguientes responsabilidaes penales.

N`estos momentos difíciles ye necesariu que les fuerces obreres y populares cavilguen sobre les causes de fondu que s’escuenden detrás de toos estos acontecimientos. Les fuerces burgueses decidieron reformar l’Estáu p’afaer les sos funciones a lo que va tiempu qu’asocede na base económica: la completa unificación del mercáu capitalista español.

En términos económicos, tánse acabáu los tiempos del “café pa toos”, que dexaba que les contradicciones ente fracciones de la burguesía sin resolver en gran midida sobre la base de la repartida de cuotes de mercáu al traviés d’una tresferencia asimétrica de competencies a les autonomíes, dexando ciertes particularidaes na política económica, fiscal o llaboral dirixíes a aguiyar los beneficios empresariales nuna o otra comunidá autónoma, y siempres en función de la so fuerza, esto ye, de la so capital, entá a cuenta de producir graves desequilibrios territoriales.

La burguesía catalana dexó d’espresase como clase nacional, como se comprueba nel intensu procesu de treslláu de les sedes sociales de les sos principales empreses, nel allugamientu de les patronales catalanes y nel fechu de que la so represión política tradicional (Converxencia i Xunió) haya implosionado.

Son los sectores inferiores de la burguesía, propietarios de les llamaes PYMES, quien, aguiyonaos pola intensificación de la competencia capitalista motivada pola crisis, y acompañaos por una pequeno burguesía en riesgu de severa proletarización, impulsaron y dirixen el procesu independentista; manipoliando los sentimientos nacionales de sectores obreros y populares condergaos a la miseria pol capitalismu y conduciéndo-yos a un caleyón ensin salida.

Al Gobiernu de la Generalitat quéden-y tan solu dos opciones. O convocar al Parlamentu catalán, pa que’l próximu miércoles 25 d’ochobre declárese la independencia y la República catalana, convocando elecciones constituyentes n’aplicación de la Llei 20/2017, de transitoriedad xurídica y fundacional de la República, anulada pol Tribunal Constitucional; o convocar elecciones autonómiques. Nel primer casu, el Gobiernu catalán taría llevando a los sectores sociales que sofiten el procesu independentista a sufrir la represión del Estáu, que tien nes sos manos el monopoliu de la violencia. Nel segundu casu, el bloque independentista fraccionarias ensin remisión.

La clase obrera y el pueblu nun tienen de dexase confundir por esta “guerra de banderes”. Tenemos d`optar, sí, pero non ente un capitalismu catalán o un capitalismu español, que nos esplotará y primiría d’igual manera. Les mayoríes trabayadores tenemos d’optar ente siguir viviendo sometíos a un sistema políticu capitalista que nos esplota y prime hasta robanos la vida, o ente siguir un camín independiente nel que’l poder político tea nes nueses manos, nes manos de la clase obrera y el pueblu.

Queremos un país pa la clase obrera, nel que quien tou lo producimos tomemos les riendes del poder, pa garantizar el prestu de les necesidaes sociales, por que los nuesos pueblos tengan la llibertá de decidir democráticamente el so futuru sobre la base del máximu respetu ya integración de les espresiones culturales y llingüístiques del pueblu trabayador. Y, pa ello, tenemos d’esprendenos de toa bandera ayena, pos la patria del trabayu nada tien que ver cola patria del capital.

La burguesía va tratar de que la reorganización del sistema políticu pa llevar a cabu al traviés d’una reforma constitucional reaccionaria que nun va traer nada bonu pa les mayoríes sociales. Nun tenemos de dexar nos atrapar nel so xuegu.

Tenemos De lluchar pa torgar la meyora d’esi procesu, que da los sos primeros pasos cola aplicación en Cataluña del artículu @155 de la Constitución, intensificando la llucha de clases. Frente a les midíes del Estáu:

– Frenemos cualquier tipu de represión contra los y les trabayadores en Cataluña, bien especialmente contra los emplegaos públicos catalanes y contra los y les trabayadores de la enseñanza que se ven directamente amenaciaos.

– Frenemos cualisquier tipu de represión contra la cultura y la llingua del pueblu trabayador catalán, que’l Gobiernu español asitió nel so puntu de mira y que se dispon a entamar por aciu la intervención de la Conseyería d’Educación de la Generalitat.

– Defendamos la fraternidá y l’unidá de los y les trabayadores de tolos pueblos d’España ya impulsemos la llucha contra l’enemigu común.

– Frenemos la meyora de la reacción. Ante la reforma reaccionaria del sistema políticu, intensifiquemos la llucha per un país pa la clase obrera.

¡La patria del trabayu nada tien que ver cola patria del capital!
¡Per un país pa la clase obrera!

Secretariáu Políticu del PCPE