Incendio en Doñana: un sistema que destruye nuestro país

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En la noche del sábado 24 de junio se declaró un gran incendio en el paraje La Peñuela de Moguer, apenas a 5 kilómetros del Espacio Natural de Doñana. El incendio se propagó sin control, partiendo de tres focos simultáneos, antes del anochecer. Más de 2000 personas tuvieron que ser evacuadas de inmediato. Al día siguiente, 50.000 personas quedaron aisladas en la cercana localidad de Matalascañas. 

En 2015, el gobierno del Partido Popular aprobó una nueva Ley de Montes que permite recalificar terrenos que hayan sido pasto de las llamas si existen “razones imperiosas de interés público”. El mismo año, Gas Natural Fenosa, presentó el Proyecto Marismas, de extracción y almacenamiento de gas en el municipio de Almonte, en el entorno de Doñana. En marzo de 2016 el gobierno del PP declaró de “utilidad pública” dicho proyecto, a pesar de las muchas voces que alertaban de los riesgos sísmicos y de impacto medioambiental que supondría el almacén y el gasoducto de 72 km de la multinacional energética. La Junta de Andalucía dio la autorización pertinente al proyecto, en fechas en las que Felipe González era aún uno de los Consejeros Delegados de Gas Natural Fenosa.

La Junta de Andalucía, con el respaldo de la Ley de Montes, ha llevado a cabo un recorte brutal en medidas de seguridad forestal. En los últimos años se ha recortado la plantilla de agentes forestales hasta el punto de que los fines de semana patrullan individualmente y no por parejas, se ha reducido el gasto en combustible de tal manera que los vehículos apenas pueden utilizarse diez días al mes, en 2014 los agentes llegaron a recibir equipos de protección individual caducados. 

El incendio de Huelva pone de manifiesto, una vez más, los intereses de los gobiernos del capital. Las multinacionales obtienen todos los recursos que necesitan y las facilidades precisas para llevar a cabo sus actividades de explotación. Los trabajadores ven destruidos sus puestos de trabajo y recortados sus derechos. Parajes como el Parque de Doñana arden. En una situación como esta, solo contemplan el futuro con optimismo monopolios como Gas Natural Fenosa o el sector de la seguridad privada, que se presenta como uno de los próximos beneficiados cuando, ante la “emergencia social”, los gobiernos de turno decidan “invertir en seguridad” para vigilar los montes. 

Se habla de la voracidad del fuego, y no hay mejor símil para referirse a la voracidad del capitalismo, porque es el poder de los monopolios el que arrasa, reduciendo a cenizas, todas las riquezas de nuestro país.

Es necesario avanzar lo más rápido posible en la conformación de un frente obrero y popular que plante batalla real al actual poder de los monopolios. Es urgente ponerle fin al sistema que está destruyendo nuestro país.

Por un país para la clase obrera.

26 de junio, 2107.

Secretariado Político del PCPE.