Hostelería y servicio a domicilio: ¡a luchar por un convenio digno!

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Comienza el verano de 2017 y seremos muchos los jóvenes que firmemos un nuevo contrato de trabajo, en este contexto de trabajo estacional directamente relacionado con el auge del turismo en nuestro país. De hecho, los medios de comunicación se hacen eco de las previsiones que hacen empresas de trabajo temporal como Randstad y Adecco, que prevén la existencia de un volumen de trabajo muy similar al existente antes de la crisis económica, estimando que este año serán 1.300.000 los contratos que firmaremos (un 12% más que el verano pasado). Una gran mayoría de los mismos serán, por supuesto, para trabajar en el sector de la hostelería y del servicio de comida a domicilio

Mientras, los empresarios del sector hostelero y de comida a domicilio se frotan las manos previendo un gran aumento de sus beneficios, a costa de una mano de obra desesperada por trabajar (o con “amplia disponibilidad”, como lo llaman ellos) a la que van a sobreexplotar durante el periodo veraniego. Los comunistas tenemos claro que el concepto de sobreexplotación es verdaderamente aplicable a la realidad, pues nos vamos a encontrar con contratos a tiempo parcial, horas extra sin pagar, jornadas estresantes o a turno partido, etc. Sacrificaremos todo el verano para obtener unos salarios miserables de 300, 400 o 600 euros que no nos sirven para pagarnos los estudios, o un alquiler o para planificar nuestra emancipación.

Desde los CJC realizaremos durante el verano una campaña dirigida a toda la juventud que sufre estas condiciones de trabajo, y que es consecuencia fundamentalmente de la precariedad existente en los convenios de estos sectores. Los CJC llamaremos este verano a la juventud a organizarse contra todas estas condiciones de sobreexplotación en los sectores hostelero y de servicio a domicilio.

HOSTELERÍA

En el sector hostelero, desde mayo hemos ido viendo cómo se disparaban las ofertas de trabajo en los bares, las cafeterías, los restaurantes, hoteles, franquicias de comida rápida,… Se estima un año especialmente alegre para la patronal hostelera: los beneficios de las empresas batirán récords, superando los niveles previos a la crisis económica. Durante los últimos 8 años, el número de turistas en España ha crecido un 20% y el número de pernoctaciones un 23%; mientras tanto el empleo hostelero sólo ha aumentado un 0’63%. Esto quiere decir una cosa muy clara: los trabajadores sacamos adelante mucho más de trabajo con las mismas manos, mientras la patronal aumenta beneficios.

Ese aumento de beneficios es causa también del descenso de los niveles salariales que la patronal ha promovido aprovechando la excusa de esa crisis que no ha sufrido; así como el bajo nivel de organización y movilización de los trabajadores del sector que ha impedido una verdadera lucha contra los ataques sufridos a nuestros derechos.

Desde este año, han proliferado los convenios propios de empresa que tras la reforma laboral tienen prioridad sobre los sectoriales provinciales, autonómicos, etc., aunque ofrezcan peores condiciones de trabajo. También han aumentado las externalizaciones y las subcontrataciones de muchos de los servicios hosteleros, generándose condiciones de temporalidad y de salarios de miseria aún peores.

Pero además, esos convenios sectoriales de hostelería se encuentran actualmente en una gran parte del territorio del Estado en situación de bloqueo por parte de la patronal. Entre los 19 convenios de hostelería sin firmar este año, y los 15 que tocaba abordar este año, somos 700.000 los trabajadores hosteleros afectados por la situación. Esto sucede principalmente porque en los dos últimos años los sindicatos han pretendido en las negociaciones unas ligeras mejoras de nuestras condiciones salariales y de trabajo. La patronal, que bien conoce las bajas estadísticas de sindicación, de organización y de movilización de los trabajadores de hostelería, no ha dado su brazo a torcer ni ante esas mínimas exigencias.

SERVICIO A DOMICILIO: 

El sector de Comida a Domicilio es uno de los sectores más precarios así como uno de los que más jóvenes tiene, además de estar en estos últimos años en auge. También se caracteriza por la gran dispersión y desorganización a nivel sindical de los trabajadores. Esto último ha sido clave para la patronal, pues no se ha encontrado ningún tipo de resistencia por parte de los trabajadores durante las negociaciones de los convenios que han acabado precarizando enormemente las condiciones de trabajo de todo el sector.

Primero se creó un convenio sectorial, para apartarse del de Hostelería en 1994 y empeorar así las condiciones de trabajo y tras eso, convenio tras convenio se han ido quitando más derechos a los trabajadores, desde eliminar el plus de antigüedad en el 2000, hasta rebajar el plus de nocturnidad a 10 céntimos/hora en el último convenio firmado a finales de 2016. Todo ello mientras la patronal se llena los bolsillos con los beneficios obtenidos por nuestro trabajo. Ejemplo de ello son las ventas que han dejado en 2016 las principales compañías del sector, en el que Telepizza dejó ventas de casi 400 millones de euros, y Grupo Zena (en el cual Domino’s Pizza es uno de los puntos fuertes) hasta 500 millones. 

Al igual que en Hostelería, el alto índice de estacionalidad que existe en el sector, el tipo de organización territorial descentralizada que por defecto tienen estas empresas (divididas en pequeñas tiendas por todo el territorio), sumado a la inexistente actividad sindical durante todos estos años hace que la desorganización de los trabajadores sea aún mayor y por lo tanto más fácil para la patronal el arrebatar derechos a sus trabajadores.

La figura del delegado sindical, como representación de los trabajadores en la empresa, es nula dentro del sector, pues salvo en las dos grandes empresas (Dominos y Telepizza), en el resto de empresas más pequeñas por lo general jamás se han celebrado elecciones generales. La consecuencia de ello es que, si ya de por si nuestro convenio es precario, las condiciones reales de trabajo son peores pues las empresas ni siquiera lo cumplen.

ORGANIZACIÓN, SINDICACIÓN Y MOVILIZACIÓN: NUESTRO SEGURO DE FUTURO

Los jóvenes comunistas tenemos claro que la situación continuará siendo la misma y que no se podrán conquistar nuevos derechos, ni nuevos convenios que mejoren significativamente nuestras condiciones de trabajo, mientras no organicemos una respuesta conjunta como trabajadores. El alto grado de temporalidad, sumado a que gran parte del trabajo en estos sectores se llevan a cabo desde pequeños establecimientos hace que sea complicado y arriesgado para los trabajadores el organizarse. Sin embargo, ni siquiera eso es excusa para que ya muchos trabajadores hayan empezado a organizarse para dar una respuesta contra estas condiciones de trabajo y para luchar por un convenio en condiciones

Ejemplo de ello son la Asamblea de trabajadores de Granada que se puso en marcha este año contra el incumplimiento del convenio, la Marea Café con Leche de Zaragoza que está recuperando la movilización necesaria para luchar por el nuevo convenio provincial bloqueado en febrero, los trabajadores de Pans & Company de Barcelona y otras franquicias del grupo Eat Out que llevan ya tiempo preparando la lucha por el nuevo convenio estatal del grupo, y recientemente los trabajadores de Domino’s Pizza, que tras años sin actividad sindical también se preparan para la batalla por su nuevo convenio.

Desde los CJC entendemos que ante toda esta situación en los sectores de Hostelería y Servicio a Domicilio es urgente que los trabajadores se organicen en sus centros. Dicha organización pasa por la afiliación masiva a los sindicatos; allí donde ya haya representación sindical trabajando, apoyarla; y allí donde no exista representación, crearla. 

Mostramos igualmente toda la solidaridad y el apoyo a los trabajadores como los que nombrábamos antes, que se han empezado a organizar y a luchar, en condiciones tan difíciles, por nuestros derechos, y animamos al resto de trabajadores afectados por esos convenios a sumarse a estas luchas. Y no solo eso, sino que nos comprometemos a impulsar este verano nuevas estructuras de lucha en el resto de centros de trabajo, provincias y territorios donde todavía no existen pero sabemos que los trabajadores sufren similares condiciones de trabajo. Somos uno de los sectores de la economía española que más riqueza produce cada año, así que este verano no podemos ponérselo fácil a la patronal:

¡A la ofensiva por unos convenios dignos en la hostelería y Servicio a Domicilio!

¡Este verano organízate contra la explotación!

Colectivos de Jóvenes Comunistas