Finaliza el curso, continúa la lucha por un país para la clase obrera

0

Este curso 2016/2017 ha sido uno de lucha sin descanso para los CJC. Comenzó con una jornada de huelga estudiantil, la del 26 de octubre, en la que participaron miles de estudiantes y que supuso la paralización del calendario de implantación de la LOMCE. Una pequeña victoria que demuestra que la lucha sirve.

Así, la movilización fue en aumento con la convocatoria de una huelga general de toda la comunidad educativa el 9 de marzo, la primera desde 2012. Esta huelga fue todo un éxito de seguimiento entre estudiantes  y de participación en las manifestaciones. Además, nos ha servido para empezar a organizar ese contraataque que la comunidad educativa necesita para conquistar una educación al servicio del pueblo trabajador. Remarcar la importancia de esta convocatoria, que en parte se dio gracias al trabajo y a referencialidad de los comunistas y su intervención en el movimiento sindical estudiantil es algo muy importante, pues esta huelga constituyó un claro ejemplo práctico de qué puede conseguirse con tenacidad y trabajo desde la perspectiva de la organización y la combatividad.

En el ámbito laboral vemos como se intensifican las condiciones de miseria y explotación de la juventud trabajadora. La creación de empleo que estamos viviendo en los últimos años, se produce acompañada de una inestabilidad laboral creciente y de una gran precariedad en los centros de trabajo. Para poner un ejemplo: en el 2016, si bien es cierto que se registraron 390.534 parados menos, el 91,8 % de los contratos que se firmaron eran temporales.  Con este panorama, no es nada extraño que la clase obrera esté cada vez más inquieta, produciéndose una profundización de las condiciones objetivas para que ésta se organice y tome conciencia. Y, efectivamente, a lo largo del último curso hemos visto cómo se reactivaban algunas luchas obreras, siendo las huelgas de los estibadores el mayor ejemplo de combatividad de nuestra clase. La estiba y otras empresas a lo largo de toda la geografía han vuelto a demostrar que sin la clase obrera no se mueve nada, porque es ella quien todo lo produce. Y, por supuesto, siguen en lucha los incansables espartanos y espartanas de Coca Cola por la reapertura de la fábrica en Fuenlabrada.

Los CJC en este periodo también hemos participado en varios eventos internacionales como el XIII Encuentro Europeo de Organizaciones Juveniles Comunistas (MECYO) en Estambul. Asimismo, nuestra Secretaria General y nuestro Responsable de Internacional han estado en Grecia en actos sobre los refugiados de la mano de la Juventud Comunista Griega (KNE).

Pero si hablamos de cuestiones que trascienden a las fronteras de nuestro país, no nos podemos olvidar del acto internacional sobre el 100 aniversario de la Revolución de Octubre que organizamos los CJC en Madrid, con la presencia de más de 300 jóvenes y las juventudes comunistas de Turquía, Grecia, Italia y México, esta última de forma diferida a través de un vídeo por culpa de la distancia que nos separa de su país.

Y es que el 100 aniversario de la Revolución de Octubre tiene para las y los jóvenes comunistas un significado especial. Porque no queremos simplemente quedarnos en la memoria de la Revolución sino aprender de ella para aplicar las conclusiones a nuestra realidad. Ante la miseria del presente es hora de traer el futuro de vuelta.

No es casualidad, por lo tanto, que la dirección haya invertido en los últimos meses grandes esfuerzos, aun teniendo otros importantes asuntos sobre la mesa, para poner en marcha los preparativos del IV Campamento de la Juventud, que este año quiere de hecho recordar y aprender de la experiencia de Octubre y pretende reafirmarse como importante punto de encuentro veraniego de camaradas y compañeros de todo el Estado. A lo largo del verano, el conjunto de la militancia está llamada a hacer un importante esfuerzo para que el Campamento salga lo mejor posible.

En agosto, la realización de este Campamento será un momento muy importante de encuentro, disfrute y aprendizaje después del largo curso que hemos vivido, con todos sus retos, dificultades y logros.

Por otro lado, recientemente, en el Parlamento hemos visto cómo se aprobaban unos presupuestos de la miseria, que siguen el camino de recortes sociales al pueblo trabajador. Además, Unidos Podemos ha presentado una moción de censura al gobierno, planteando la posibilidad de una gestión socialdemócrata del capitalismo. Las y los jóvenes comunistas tenemos claro que nuestra moción de censura no es a una forma de gestión del sistema, sino al capitalismo en su conjunto. Debemos comenzar un contrataataque para construir un país distinto, donde las y los jóvenes no nos veamos condenados a la precariedad y la explotación, un país para la clase obrera.

Como podemos ver, el curso termina, pero no termina nuestro trabajo como organización juvenil comunista: ahora tenemos retos de gran calado por delante. En este período, el capital no toma descanso, por lo que nosotras y nosotros, la militancia de la Juventud Comunista, tampoco. Aprovechamos el verano para intervenir en nuestros barrios, para desarrollar otro tipo de luchas y para hacer balance y aprender de nuestros aciertos y errores. Conseguiremos, además, que el IV Campamento de la Juventud sea un completo éxito y un nuevo ejemplo de que las posiciones revolucionarias, con trabajo y determinación, avanzan imparablemente.

En definitiva, este curso 2016/2017 ha sido un año de grandes experiencias y aprendizajes para quienes desde nuestra juventud sumamos nuestros esfuerzos día a día a la lucha organizada contra el sistema capitalista que nos explota y nos sume en la miseria. Seguiremos comprometidos y comprometidas a luchar y a aprender, a organizar la ofensiva para construir un país para la clase obrera.

Comisión Política de los CJC.

18 de junio de 2017.