Nuestro Partido viene advirtiendo desde hace meses de la inviabilidad del proceso independentista en Catalunya. En nuestros pronunciamientos explicamos públicamente las razones por las que, a nuestro juicio, no es viable el ejercicio del derecho a la autodeterminación en el marco capitalista español. El poder capitalista nada tiene que ver con la democracia, si no con el monopolio de la violencia, que hoy está en manos exclusivas del Gobierno español.

La declaración del President de la Generalitat en el día de ayer (10 de octubre de 2017), confirma que la dirección del proceso independentista ni cuenta, ni puede contar, con la fuerza para imponer la independencia. Han llevado a amplios sectores del pueblo catalán a un callejón sin salida, generando una enorme frustración. A lo que han contribuido sectores de la izquierda nacionalista catalana que, con su equivocada estrategia, se han lanzado a una lucha bajo bandera ajena, supeditándose a los mismos que ayer reprimían brutalmente la lucha obrera y popular y que aprobaban crueles políticas capitalistas con el Partido Socialista y el Partido Popular.

La dirección del proceso independentista ha sufrido una dura derrota política. La burguesía catalana ha dejado claro desde el 1 de octubre su papel como clase dominante española, poniendo en ridículo a todos aquellos que, con análisis anclados en el pasado siglo, no entienden la estructura de clases de la España actual.

Mientras los sectores obreros y populares que en Catalunya defienden la independencia se ven sumidos en la frustración, y van tomando conciencia del callejón sin salida en que se encuentra el proceso independentista, ha crecido de forma alarmante la división entre los trabajadores, se ha incrementado la reacción y se multiplican las manifestaciones de odio fascista. Se le ha dado a la burguesía española la disculpa perfecta para proseguir la reorganización del Estado, en curso desde hace tiempo, en un sentido profundamente reaccionario.

Las medidas acordadas en el Consejo de Ministros de hoy (11 de octubre de 2017), requiriendo al Gobierno de Cataluña para que aclare su posición y manifieste si acata o no la Constitución y el ordenamiento jurídico español, devuelven la patata caliente al President Puigdemont. El Estado español no va a admitir propuesta de mediación alguna, ni va a dialogar con los dirigentes independentistas. El Estado se encuentra en una posición de fuerza, y busca profundizar las divisiones en el campo nacionalista catalán hasta su derrota definitiva. El Gobierno pone en marcha el mecanismo contemplado en el artículo 155 de la Constitución, por si necesita en los próximos días profundizar en la supresión de la autonomía catalana, mientras avanzan las medidas adoptadas por el poder judicial para descabezar el movimiento independentista. La política burguesa se muestra en estos días como un auténtico juego de trileros, especulando con los sentimientos populares y con la vida de millones y millones de trabajadores.

El Partido Comunista llama a todos los trabajadores y trabajadoras, a la juventud obrera y popular, a las mujeres del pueblo trabajador, a los trabajadores y trabajadoras del campo, a los trabajadores autónomos, a defender sus intereses comunes por encima de toda división nacionalista.

  • Frenemos el avance la reacción y el fascismo, impidamos la represión al pueblo catalán.
  • Defendamos la unidad obrera y popular por encima de cualquier diferencia nacional.
  • Unámonos bajo el objetivo común de la derrota del capitalismo español, abriendo el camino a la proclamación de la República Socialista, en la que el poder esté en manos de la clase obrera y encuentre su fundamento territorial en la unión libre de pueblos libres, ejerciendo democráticamente el derecho de autodeterminación.

 

POR LA INDEPENDENCIA Y LA UNIDAD OBRERA Y POPULAR

¡POR UN PAÍS PARA LA CLASE OBRERA!

¡TODOS CONTRA LA REACCIÓN!

 

 

Secretariado Político del PCPE.

11 de octubre de 2017.