El Partido Comunista de los Pueblos de España sigue con atención los acontecimientos que se suceden en nuestro país, en el que está en marcha un proceso de reorganización del sistema político burgués en cuyo marco deben ser analizados los importantes acontecimientos de los últimos días y la moción de censura anunciada por el PSOE.

La detención de Eduardo Zaplana y de otras personas vinculadas política y empresarialmente al Partido Popular del País Valenciano, acusados de blanqueo de capitales procedentes del cobro ilegal de comisiones por la adjudicación de obras públicas, pone de nuevo en evidencia el entramado organizado en su día en torno a la construcción y la obra pública, en el que sectores patronales y políticos a sueldo utilizaron nuestro suelo y nuestro patrimonio medioambiental para lucrase a consta de la destrucción del país, del dinero público y del sufrimiento del pueblo.

A su vez, la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para el ejercicio 2018, con el apoyo de Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria, Unión del Pueblo Navarro, Nueva Canarias y Foro Asturias, permite que la burguesía cuente con la estabilidad necesaria para continuar incrementando sus beneficios, saqueando el país e intensificando la explotación y el sufrimiento de las mayorías populares.

Las fuerzas políticas burguesas que han apoyado los Presupuestos del Gobierno del Partido Popular representan a distintos sectores de la burguesía que, defendiendo los intereses de una misma clase social, demuestran su capacidad para repartirse el presupuesto público por encima de diferencias puntuales. El caso del PNV, respaldando los Presupuestos con el artículo 155 de la Constitución vigente en Cataluña, es el mejor ejemplo de que la política burguesa se mueve en todo momento por los intereses económicos de la clase social a la que sirve.

La publicación de la Sentencia Nº 20/2018 de la Audiencia Nacional, en el conocido como caso Gürtel, confirmando lo que el pueblo conocía sobradamente, actúa de combustible para un cambio en las formas de dominación que lleva tiempo desarrollándose, situando al Gobierno de Mariano Rajoy en una posición de debilidad y acentuando la grave crisis del Partido Popular. Pero se da a conocer tras la aprobación de los Presupuestos Generales, facilitando con ello su aprobación y que los cambios en el marco político se lleven a cabo manteniendo intactos los intereses económicos de la burguesía.

Las últimas encuestas publicadas confirman que, tal y como nuestro Partido viene sosteniendo desde hace tiempo, el viejo bipartidismo ha sido sustituido por un eje a la derecha (representado por el PP y Ciudadanos) y por un eje a la izquierda (representado por el PSOE y Podemos), existiendo una intensa disputa en el seno de cada uno de ellos por determinar qué fuerza es la hegemónica y también entre ambos ejes, sin descartar otras posibilidades transaccionales entre ambos polos como la que pueda representar un acuerdo entre PSOE y Ciudadanos. Estos cambios, al mismo tiempo que permiten atrapar al pueblo trabajador en falsos debates, dotan al sistema político de una enorme flexibilidad para afrontar las nuevas convulsiones económicas y sociales que están por venir. Los dos ejes políticos sobre los que se articula el debate parlamentario discrepan en los matices, en las formas de gestión, pero están férreamente unidos en la defensa del capitalismo, en la defensa de la explotación que sufre la clase obrera y las grandes mayorías populares.

La cuestión esencial a resolver no es si el capitalismo es gestionado por uno u otro polo, sino si el sistema capitalista debe o no ser superado. La disputa parlamentaria entre fuerzas defensoras del sistema burgués no va resolver ninguno de nuestros problemas. Con independencia del resultado de la moción de censura anunciada por el PSOE o de las fuerzas que puedan apoyarla, la explotación continuará y se intensificará, pues en los laboratorios de la clase dominante se preparan nuevas medidas antiobreras y antipopulares para que una ínfima minoría continúe acumulando riquezas a costa de nuestro trabajo y de nuestro sufrimiento.

La intensificación de la lucha obrera de los últimos meses debe continuar, pues es el único camino seguro para defender nuestros derechos y para la conquista de nuevas posiciones. Sólo la lucha independiente de los trabajadores y trabajadoras en lo organizativo, en lo político y en lo ideológico dará resultados. Nadie se debe dejar arrastrar por las fuerzas burguesas, nadie debe luchar bajo banderas ajenas.

Llamamos a intensificar la lucha sindical en la perspectiva de la Huelga General, con independencia de lo que pueda suceder en el marco parlamentario y de quién represente el poder de los capitalistas. Llamamos a los trabajadores y trabajadoras a respaldar masivamente las convocatorias sindicales y a dotarlas de contundencia y perspectiva política.

Llamamos a politizar todas las luchas, a fortalecer las posiciones de la clase obrera, a la organización combativa de la clase obrera en los sindicatos y en el Partido Comunista. No es tiempo de conciliación, sino de intensificar la lucha de clases ante los acontecimientos que están por venir.

¡Por un país para la clase obrera!

Buró Político del PCPE.

25 de mayo de 2018.